Cómo enseñar a los niños a solucionar los conflictos

Es fundamental enseñar a los niños a resolver sus conflictos de un modo positivo, ya que estos últimos suelen dar lugar a emociones negativas, pudiendo provocar discrepancia, tensión y enfrentamientos. Ademas, ayudarles a resolver conflictos aporta importante beneficios, se convierte en una herramienta de aprendizaje y desarrollo muy valiosa.

A través del conflicto podemos enseñar a nuestro hijo a experimentar una situación ideal de aprendizaje donde tendrá que idear soluciones, seleccionar la más adecuada y ponerla en marcha. Nos servirá para entrenar su capacidad de empatía, para que aprenda competencias básicas de negociación, escucha y dialogo y vaya adquiriendo la determinación para  tomar decisiones.

No se trata, pues, de evitar conflictos, puesto que éstos son habituales y aparecen en muchos momentos y facetas de la vida. Se trata, por tranto, de que lo afronten como algo natural, que forma parte de la vida y de la sociedad, y puedan desarrollar estrategias para su resolución.

Los estudios han puesto de relieve que los niños con alta empatía tienen también alta capacidad para resolver positivamente los conflictos. Ahora bien, más allá de cuestiones innatas, ¿podemos ayudar a nuestros hijos a mejorar las habilidades que influyen en la resolución de problemas? Os dejamos aquí cinco consejos para que comprobéis que sí es posible hacerlo:

-Expresar las emociones e identificarlas: Si nuestros niños son capaces de expresar sus emociones y de verbalizar lo que les ocurre tendrán una valiosa herramienta para hacer frente a sus problemas. El enfado o la rabia tienen un origen, llegar a él hará más fácil analizar el problema y establecer soluciones dialogadas.

-Tolerancia a la frustración: . Saber tolerar la frustración, hacerles comprender que si las cosas no salen como ellos quieren o esperan, no tienen por qué verlo todo de forma negativa y caer en la frustración y el pesimismo. Ante la frustración, constancia y optimismo para rehacerse y seguir adelante.

-Ponerse en el lugar del otro: Como padres debemos ayudarles a percibir las necesidades de los demás, sus miedos e inquietudes. Para que sean más flexibles deberán aprender a escuchar. Nuestro papel o, al menos, lo que debemos intentar hacer es presentarles siempre la otra versión del problema.

-Resolver problemas jugando: Los aprendizajes más importantes de la vida se hacen jugando y esto también se aplica a la resolución de problemas. Los juguetes educativos para niños cumplen en este ámbito una importante función permitiéndoles que se enfrenten a problemas,  activen su imaginación y creatividad para encontrar respuestas.

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