Al cole en coche, pero seguros

En anteriores posts de la Guía Xiquets.net, la guía de las familias de La Marina, nos hemos referido ya a la Vuelta al Cole, incidiendo en cuestiones como el material escolar o las mochilas. Hoy, sin abandonar esta temática relacionada con el mes de septiembre, queremos abordar otro tema no menos importante: el transporte de los niños y, más concretamente, cómo los llevan sus padres en sus vehículos, a fin de evitar sanciones o, peor todavía, accidentes.

Es cierto que, por regla general, hablamos de trayectos cortos, pero no por ello resultan menos peligrosos. Al contrario: es en vías secundarias, determinadas franjas horarias y zonas que frecuentamos habitualmente donde se registran muchos accidentes. Las prisas, la mayor densidad de tráfico y la confianza hacen que haya que extremar las medidas de precaución, especialmente si llevamos niños a bordo.

Recordaros que el niño debe viajar en una sillita o elevador adecuado a su talla y peso. De hecho, según el Reglamento General de Circulación, los menores con una estatura igual o inferior a 135 centímetros tienen que ir sentados en un sistema de retención infantil (SRI) y correspondientemente abrochados.

Apuntar, en este sentido, que llevar a menores en el vehículo sin su correspondiente sistema de retención infantil o sin que estén adecuadamente sujetos con el arnés o el cinturón abrochado es una infracción grave. Esto supone una multa de 200 euros y la retirada de 3 puntos del carnet de conducir.

Asimismo deben acomodarse siempre en la parte posterior del coche, salvo que el vehículo sea biplaza o cuando todas las plazas traseras estén ya ocupadas por otros menores de las mismas características. Otro punto importante es la orientación de la sillita, que colocada en sentido inverso a la marcha mejora la seguridad del pequeño en caso de impacto

Mochilas y otros objetos, en el maletero

En los desplazamientos en coche al colegio es importante transportar las mochilas y otros objetos en el maletero. En el habitáculo, nunca debe haber objetos sueltos, ya que se pueden convertir en un peligroso proyectil en caso de frenazo brusco o accidente. Llegados a destino los ocupantes es mejor siempre que bajen del vehículo por el lado de la acera o miren muy bien hacia atrás para cerciorarse de que no se acerca ningún vehículo que pueda atropellarlos. Toda precaución es siempre poca. Por eso, al cole pero seguros.

Las mochilas del cole de nuestros hijos: reorganiza el peso

Con la vuelta al cole, uno de los temas que más os suele preocupar a los padres son las mochilas que utilizan vuestros hijos para el ir a la escuela. Libretas, material escolar, cuadernos de apoyo, estuches y, sobre todo, libros y más libros ocupan un gran espacio y, especialmente, suman muchos kilos (a veces, demasiados) para la espalda y los hombros de los niños.

Desde el blog de Xiquets.net, la guía de las familias de La Marina, y siguiendo las indicaciones y consejos del Colegio de Fisioterapeutas de la Comunidad Valenciana, os hacemos llegar una serie de recomendaciones para distribuir mejor y de forma más óptima todos estos enseres, a fin de evitar riesgos de lesiones por sobrepeso. La clave, subrayan, es distribuir bien el peso en las mochilas, con los libros más pesados en la parte más próxima a la espalda, y empujar, en vez de arrastrar, las mochilas con ruedas.

Para evitar malas posturas, sobrecargas y molestias en la columna y en la espalda, los expertos aconsejan en primer lugar distribuir bien el peso al organizar la mochila. Se deben colocar los objetos más pesados en la parte más cercana a la espalda y poner los más ligeros (libretas, libros más finos, agenda, estuche o almuerzo) en la parte exterior. Además, recuerdan que el peso total no debe sobrepasar el 10-15% del peso corporal del menor.

Mochilas tipo carro y con asas

En cuanto a las mochilas tipo carro, cada vez más moda, es preferible que lleven un asa fija regulable a la altura de cada niño. Y, para evitar lesiones, se aconseja empujarla en vez de arrastrarla. A la hora de subir escaleras, si la carretilla tiene asas debe ponerse en la espalda, como la tradicional, y si no lleva asas debe cogerse en los brazos y pegarse lo máximo al cuerpo.

Por último, y respecto a las mochilas de asas, los fisioterapeutas recomiendan tirantes anchos y acolchados y llevarla siempre colgada de los dos hombros y lo más pegada al cuerpo. Tiene que quedar a la altura de la zona lumbar, un poquito por debajo de la cintura. Además, para colocarla en la espalda, siempre mejor no agacharse sino subirse a una silla o una mesa al objeto de evitar malas posturas y sobrecargas que luego pueden pagarse.

La vuelta al cole: El material escolar

Como el resto de niños de la Comunitat Valenciana, los escolares de la Marina Alta también están a punto de volver al cole después de las vacaciones estivales. Matrículas, libros, actividades extraescolares, el comedor escolar….muchos frentes son los que tienen abiertos las familias para resolver en las próximas semanas al objeto de que los peques lo tengan todo planificado para este próximo curso 2018/19.

Uno de los aspectos importantes, especialmente a comienzo de año, es el material escolar necesario para que los niños puedan iniciar y desarrollar sus actividades en clase. Hablamos de la mochila, la bata, el chándal, los rotuladores, libretas, archivadores… y demás enseres que le pueden pedir o servir. Una lista larga y amplia que en muchos casos puede depender del centro escolar en cuestión, pero que en mayor o menor medida obligará a hacer un desembolso importante para que no les falte de nada.

Con iniciativas como el banco de libros es más fácil reciclar el material, en este caso los libros de texto y ciertos cuadernos, aunque no es posible reutilizarlo todo. Uno de los aspectos esenciales es la mochila. Cada vez son más los colegios que ofrecen la posibilidad al niño de que deje en el aula gran parte del material que utilice habitualmente para no tener que ir tan cargado. Gustos personales al margen y partiendo de la  base de que es fundamental no sobrecargar la espalda del escolar para evitar futuras lesiones, es interesante que la mochila tenga tirantes anchos y acolchados para que sea cómoda de llevar y que esté confeccionada en un material fácil de limpiar.

Otro utensilio que también ha adquirido importancia en los tiempos recientes es la agenda. Este dietario que sirve al niño para llevar el control de sus tareas pero que también acostumbra a ser una herramienta vital para la comunicación escuela-familia a veces se compra en el mismo centro y a veces se puede adquirir en cualquier papelería. Debe ser atractiva para el niño pero especialmente funcional y con apartados visibles para poder tomar notas y apuntar recordatorios.

En cuanto a lápices, rotuladores, gomas y estuche, dependiendo de la edad del niño y de la metodología del centro, la lista puede ser más o menos amplia en cuanto a herramientas para la escritura y el dibujo. En el caso de primaria los niños también necesitarán un estuche para guardar todos esto además de sacapuntas, goma de borrar o fluorescente. Es importante que todos ellos tengan cierta calidad porque en muchas ocasiones lo que empieza siendo barato, en caso de que no dure, terminan por ser caro.

Actividades de verano para que los niños disfruten en casa

Sin colegio de por medio, y una vez acabados los campus deportivos, jornadas de convivencia y campamentos de verano, hemos de plantearnos cómo entretener a nuestros hijos en verano. Algo complicado, ya que hemos de compatibilizar nuestra jornada laboral y obligaciones en casa con esta vertiente lúdica que necesitan los niños, especialmente durante las vacaciones estivales. Aquí os dejamos algunas ideas:

Es importante hacerles ver a los más pequeños que si están de vacaciones y sus padres trabajando, deben ayudar en casa con las tareas del hogar. En este sentido, se puede planificar el trabajo de la semana para que ellos se sientan partícipes en todo momento del bienestar de la familia. Pueden ayudar a hacer la compra escogiendo los productos en el supermercado, pero también idear recetas refrescantes para el verano y ponerse manos a la obra en la cocina.

Creatividad que pueden expresar ante los fogones o también redactando su propio diario con textos y fotos que ellos mismos hagan sobre lo que viven cada día. De esta manera, además, se sentirán protagonistas y se lo podrán enseñar a sus padres cuando estos lleguen a casa.

Las manualidades son, sin duda, una de las actividades estrella para disfrutar del verano en casa. Los niños pueden pasar horas y horas de diversión moldeando sus propias creaciones. Lo importante no es solo tenerlos entretenidos, sino también el tiempo que pasan creando y aprendiendo.

Otra actividad relajada puede ser organizar una tarde o una noche de juegos y/o películas. Algo que resulta ideal no solo para divertir a los niños, sino también para pasar un agradable rato en familia. Podemos escoger algunos de los juegos tradicionales de toda la vida para jugar con los niños o ver las películas que a ellos más les gusten.

Pero si lo que necesitan es un poco de movimiento, las posibilidades son múltiples. El verano es el mejor momento para que los niños comiencen a practicar algún deporte. Natación, ciclismo, patinaje… Hay que aprovechar el buen tiempo para que se acerquen a otras disciplinas deportivas menos habituales. El verano es, sin duda, la mejor época del año para que los niños aprendan a nadar en la playa o la piscina, vayan en bicicleta por los carriles bici, etc.

¡Precaución en la playa y en la piscina!

 Pequeños problemas de los niños a resolver

En verano lo habitual es que paséis muchas horas con vuestros hijos en la playa o en la piscina. Pero vayáis a un sitio u a otro, además de refrescaros y disfrutar, hay que tomar una serie de precauciones para evitar algunos ‘peligros’ que conllevan ambos. Tomad nota porque ya sabéis que siempre es mejor prevenir que curar.

Hidratación e Insolación

Los niños pequeños tienen menos capacidad para compensar las pérdidas de agua y padecen insolaciones y deshidrataciones con más facilidad. Recuerda que, más allá de lo que se pueda pensar, dentro de la piscina o en el mar los niños siguen perdiendo líquido corporal (siempre dependiendo de la cantidad e intensidad del ejercicio que realizan).

Conjuntivitis y Otitis

La irritación de ojos (conjuntivits) y del oído (otitis) son dos patologías habituales tanto en el mar como en la piscina. Con tanto chapuzón y juego con el agua es habitual que pueda quedárseles un poco de agua en el interior del oído, lo que conlleva una irritación. También puede ocurrir si hace un día de mucho viento en la playa, lo que puede provocar que se cuele un poquito de arenilla.

Tanto esa misma arena como la sal del mar o el cloro de la piscina también  son responsables de las denominadas  conjuntivitis irritativas. Si tu hijo es pequeño, que juegue sobre una toalla y lávale a menudo las manos.

Cloro de la piscina

Si puedes elegir, es mejor que tu peque se bañe en piscinas de sal, oxígeno activo u ozono porque, según la Sociedad Española de Neumología, unos niveles altos de cloro pueden llegar a provocar la aparición de asma en los más pequeños. No obstante, y como no se puede elegir normalmente y la mayoría de piscinas son de cloro, será conveniente siempre revisar el nivel del mismo para que no sea excesivo y produzca picores o irritaciones. En la piscina de casa puede ser más sencillo. En caso de piscinas municipales o comunitarias, habrá que avisar al personal de mantenimiento.

Medusas

Debido al calentamiento de los mares, cada año llegan más medusas a las costas. Si accidentalmente tu hijo toca alguna, aclárale la zona con agua de mar y ve inmediatamente al puesto de socorro, pues su menor masa corporal hará que la reacción sea mayor. Si, además, tu peque sufre de asma, alguna alergia o dermatitis atópica consulta con su pediatra

Modelos de padres ‘sobreprotectores’

En un post anterior que publicamos en el blog de Xiquets.net os hablamos del concepto de hiperpaternidad. Hoy, haciéndonos eco también del testimonio de la escritora y comunicadora Eva Millet, queremos ahondar en esta tendencia educativa subrayando los distintos modelos de padres/madres que origina el mismo:

Modelos de padres/madres que crea el modelo de crianza de la hiperpaternidad:

-‘Helicóptero’: Sobrevuelan sobre los niños como un helicóptero.

-‘Quitanieves’: son padres que en lugar de preparar a sus hijos para el camino, preparan el camino para sus hijos, allanándoselo y retirando cualquier posible obstáculo.

-‘Tigre’: madres que no quieren un niño renacentista. Es decir, no prefieren que toquen muchas teclas sino que sean brillantes en algo concreto.

-‘Guardaespalda’: Son aquellos que literalmente dicen “no toque usted a mi hijo”.

-‘Manager’: sus hijos son las futuras estrellas del deporte: Messi, Rafa Nadal…son los mejores y saben más que nadie en esa disciplina.

-‘Bocadillo’: es un modelo más discreto pero también común. Es aquello de seguir al niño allá por donde va con el bocadillo o el tupper para evitar que muera de inalición esa tarde.

Qué pueden hacer los padres

En primer lugar hay que incidir en el papel de los padres, que deben ser capaces de observar pero no intervenir a las primeras de cambio en todo aquello que afecte al comportamiento y hábitos de su hijo. Recordad que sobreproteger es desproteger. Los padres creen que para ser buenos padres los niños deben ser intocables y no deben sufrir ningún tipo de frustración o dificultad en la vida. De esta forma les estás incapacitando porque le restas una de las herramientas básicas de la vida: la autonomía.

La paciencia es un atributo fundamental Hacer entender a los niños que no todo es de color de rosa, sino que existen emociones buenas y malas como la rabia, la tristeza, la impotencia…que deben aprender a gestionar. De lo que se trata  es evitar que el niño sea narcisista.

También es muy positivo ofrecer alternativas para evitar la frustración. Enseñarles que es posible perder, que la derrota es algo común y natural y que no ocurre nada por equivocarnos o no ser los mejores. De hecho nos formamos mucho a base de caernos y volvernos a levantar.

Y por último hay una cuestión fundamental: los niños deben tener tiempo para jugar. En este modelo hiperpaternidad en el que los días están sobrecargados de actividades extraescolares, los niños no tienen tiempo para jugar, cuando esto es la esencia de la infancia. Juegos ya sean acompañados o únicamente con ellos mismos. Porque, además, en el mismo juego los niños pueden adquirir valores tan valiosos como el trabajo en equipo, la creatividad, la resiliencia, la cooperación para lograr un objetivo común o aprender a controlar la frustración.

¿Hiperpadres superprotectores?

¿Os consideráis padres superprotectores? ¿Creéis que exigís demasiado a vuestros hijos a los que atiborráis a actividades extraescolares durante el curso? ¿Los defendéis demasiado, posiblemente a ultranza, por tenerlos en una especia de altar? ¿Habéis oído hablar de la Hiperpaternidad? Se trata de un nuevo concepto que apareció en Estados Unidos hace ya algunos años con las nuevas generaciones de padres y que se está exportando a Europa.

Hablamos de nueva cultura de crianza, relacionada con padres sobreprotectores e ‘hiperhijos’ sin tiempo para jugar ni aburrirse ante el exceso de actividades extraescolares al que deben hacer frente. Una auténtica experta en este fenómeno es Eva Millet, una prestigiosa periodista y escritora especializa en temas de educación, que es autora entre otras del libro Hiperpaternidad.

Millet estará en Dénia el próximo jueves 5 de julio en el Centro Social de Dénia, en una interesante charla que ha organizado el colegio Paidos pero que está abierta a toda la población, siendo la entrada libre y gratuita. La cita será a las 18.30 horas. La comunicadora nos hablará de un un nuevo sistema de crianza que “crea jóvenes ansiosos, impacientes, dependientes, con miedos y baja tolerancia a la frustración, lo que se refleja en su aprendizaje y rendimiento académico”, explica Millet.

 

‘Hemos pasado de tener hijos mueble, a los que hacíamos poco caso, a tener hijos altar, a quienes veneramos”, sostiene la periodista, que se refiere a  una nueva generación de padres sobreprotectores de unos hijos que se han convertido en el centro de las familias del siglo XXI. Millet sostiene que en este nuevo modelo de crianza “se importan las herramientas del trabajo, no se aceptan críticas y, además, existe una competencia brutal entre los padres, ya que los niños son signo de estatus”.

 

En su obra Eva Millet habla de cómo son los hiperpadres, que se caracterizan básicamente por prestar una “excesiva atención a los niños y practicar una perpetua supervisión” de todo lo que efectúan. Señala que los padres, “al resolver sistemáticamente los problemas a sus hijos, provocan que sean menos autónomos”. Además, “los justifican continuamente y estimulan de forma precoz para convertirlos en superniños”, lo que les resta tiempo para jugar. En este punto, Millet aboga por niños “que como máximo tengan tres tardes ocupadas, lo que ya es mucho”. Respecto a la relación entre los padres y la escuela, la periodista especializada en educación considera positivo que los padres se impliquen en la escuela, “pero cada uno tiene que saber cuáles son sus límites”.

Vacaciones de verano: ¿Cuántas horas dejamos a nuestro niño con los videojuegos?

Se acabó el cole. Finalizaron las clases y llega el momento tan ansiado por nuestros hijos. Momento para el descanso y muchas horas de tiempo libre. ¿A qué las dedican? Hay muchas actividades posibles, aunque sin duda parte de ellas las dedicarán a los videojuegos.

Ante esta realidad, se abren dos debates. El primero de ellos es: ¿Videojuegos sí o videojuegos no? La respuesta nos tan sencilla como podría parecer. Por un lado hay estudios que asocian estos dispositivos  con una mejor coordinación motora, una mayor rapidez mental y de procesamiento de la información así como una mejor memoria de trabajo, atención y motivación. Sin embargo, hay numerosos trabajos de investigación que señalan a los videojuegos como responsables directos o indirectos de problemas conductuales, violencia y un mayor riesgo de desarrollar adicciones.

El segundo punto de discusión es, dejando al margen la conveniencia o no, cuánto tiempo deben dedicar los niños a los videojuegos durante sus vacaciones.  Aquellos mismos estudios a los que nos acabamos de referir también dedicaban un apartado al tiempo de juego. En concreto, los que hablan de beneficios cognitivos y académicos puntualizan que éstos aparecen cuando sólo se les dedica una o dos horas como máximo al día. Cuando el tiempo aumenta esos mismos investigadores hablan de problemas conductuales, falta de habilidades sociales y trastornos de sueño.

Practicidad pero con precaución

Dejando de lado los estudios y buscando la practicidad, que es lo que os interesa a muchos padres durante unas vacaciones largas como las veraniegas, hay que ser sinceros: los videojuegos sirven para entretener a vuestros hijos, ya que es importante que se relajen y ocupen su tiempo libre. Hay que combinar diversión y entretenimiento con obligaciones y, bajo esta perspectiva, hay que reconocer que los videojuegos cumplen su papel. Pero no por ello debemos darles carta blanca, ni en el tiempo ni en los contenidos.

Evitar que la temática de los juegos contenga violencia o un exceso de la misma es esencial. Como también la forma de comportarse de los niños durante el juego, desde el vocabulario que utilizan hasta sus reacciones, pasando por la forma de socializarse con compañeros o rivales ante la pantalla.

No menos importante es controlar el tiempo de juego. Lo mejor es fijar unas normas desde el principio y que tanto nosotros como ellos las cumplan, con penalizaciones en caso de no hacerlo así para demostrar que el cumplimiento de estas reglas es importante. Jugar con ellos también es otra fórmula para poder filtrar los contenidos y asegurarnos que se cumplan los tiempos estipulados.

Cómo cuidar a mi bebé en verano

El verano ya está aquí y llegó para quedarse. Buen tiempo, días largos, temperaturas altas, sol, calor, la playa, la piscina…todo perfecto para los mayores y no tan mayores. Pero también condiciones diferentes para nuestros bebés, con los que debemos tomar una serie de precauciones para evitar problemas. Desde la web de Xiquets.net, la revista para las familias de La Marina, os hacemos llegar una serie de consejos que os pueden ayudar:

-Hidratación: Es conveniente y necesario mantener a nuestro bebé continuamente hidratado, dado que la proporción de agua en su cuerpo es mayor y su equilibrio más débil. Una excesiva pérdida de líquidos puede tener graves consecuencias para su organismo, es por ello que hay que tener especial precaución en verano.

Si toma pecho no hace falta darle agua, pero es recomendable aumentar la frecuencia de las tomas. Si toma biberón habría que ofrecerle agua mineral para reforzar las tomas. Otras recomendaciones a seguir son:

  • Mantener su piel hidratada
  • Vestirlo con ropa fresquita
  • Cubrirle la cabeza,
  • No exponerlo al sol durante las horas centrales del día.

-Más seguridad: Como hemos dicho, en verano es frecuente que vayamos a la playa o a la piscina. Recordad que siempre que hay agua y niños, toda precaución es poca ya que el riesgo de ahogamientos en verano es muy alto. Por tanto, los bebés no deben quedar sin vigilancia ni por un segundo. Por eso, si vais a la playa o a sitios con mucha gente es conveniente colocarles una pulsera de seguridad con el número de teléfono de los padres.

-Protección solar: La piel del bebé es extremadamente sensible a las radiaciones solares. Es imprescindible protegerlo del sol con sombreros, gafas de sol para evitar problemas oculares, ropa transpirable y por supuesto, crema con factor de protección solar. Debe usarse el fotoprotector más adecuado para su tipo de piel, siendo el recomendado para los bebés una protección no menor de FPS 20 e idealmente de 40 o 50.

Tan importante como elegir la protección solar más adecuada es aplicar correctamente la crema solar al bebé, siempre 30 minutos antes de la exposición al sol y evitando las horas de sol más directo.

Leer en papel y con ilustraciones, lo mejor para  el desarrollo cognitivo de los niños

En un mundo como el nuestro donde el poder de la imagen en tan grande y en el que las nuevas tecnologías lo copan todo, se ha vuelto a reivindicar la importancia de la lectura de libros ilustrados, los de siempre, por encima de aquellos que incorporan audio o animaciones en formato digital.

Lo ha hecho la American Academy of Pediatrics (AAP), una institución mundial de primer orden, que recomienda a los padres que comiencen a leerles a sus hijos tan pronto como sea posible -incluso justo después del nacimiento- y que limiten el uso de los medios de comunicación sobre pantallas, decantándose claramente por los libros de siempre, aquellos con texto e ilustraciones sobre formato de papel.

Una nueva investigación sobre el desarrollo del cerebro muestra que los libros de aplicaciones pueden ser incluso menos efectivos que simplemente leer a un niño un libro en voz alta. Los primeros informes del estudio, que se presentará en una próxima reunión de Pediatric Academic Societies, concluye que los cuentos ilustrados pueden proporcionar una estimulación cerebral óptima en comparación con los cuentos animados y de audio.

Para llevarlo a cabo se presentaron a  27 niños tres historias diferentes de cinco minutos del mismo autor en diferentes formatos (audio, ilustrado y animado). Usando imágenes de resonancia magnética funcional, se observaron que áreas del cerebro se activaban durante cada una de ellas.

Los cerebros de los niños se activan de manera diferente en los lectores emergentes dependiendo de cómo se les suministre el contenido. El audio sólo, genera poca activación cerebral, lo que significa que tocar un audiolibro o leer sin dejar que el niño lo vea o sostenga no es muy efectivo. Lo contrario, es decir, un libro de animación sobre pantalla deja al niño con muy poco que hacer en términos de activar su cerebro para entender el contenido. El método, por tanto, es leerle mientras se le muestran las ilustraciones estáticas, lo que implica una mayor interacción en el cerebro y se desarrolla una mayor conexión con el contenido.

Por tanto, el audio sólo puede ser demasiado frío a esta edad, requiriendo más esfuerzo cognitivo para procesar la historia; y la animación puede inhibir la imaginación, haciendo que esta sea menos necesaria, lo que debilita la reflexión activa.

Así pues los expertos determinan que la ilustración clásica de los libros impresos proporciona el equilibrio adecuado para estimular la imaginación y la reflexión.