Comer bien en las etapas de infantil y primaria

Que nuestros hijos estén bien alimentados, lo mejor posible, es una de las mayores preocupaciones que tienen los padres. Es básico su nutrición en todas las etapas de su vida, desde que nacen hasta que llegan a la adolescencia. Sin embargo, en este post de la guía Xiquets, la revista para las familias de La Marina, os vamos a dar algunas pautas refiriéndonos a la edad de preescolar e infantil, tomando como referencia las etapas educativas.

Los niños en edad preescolar experimentan periodos abruptos de crecimiento en el que pasan de tener mucho apetito un día a tener poca hambre en otras jornadas. El calcio es una pieza fundamental para desarrollar huesos y dientes sanos y fuertes. Además de la leche otros ingredientes como el tofu, las sardinas, jugos de naranja fortificados con calcio, cereales y avena pueden constituir una alternativa, especialmente ante los niños que tengan algún problema de alergia o intolerancia a la lactosa.

La fibra es otro elemento importante para prevenir enfermedades cardíacas y otras afecciones, además de ayudar a la digestión y prevenir el estreñimiento. Convendrá animarles a que ingiera frutas, verduras, granos enteros y frijoles, ya que todos proporcionan fibra.

En la etapa de primaria es muy importante reforzar la ingesta de proteínas, que no sólo encontraremos en la carne de origen animal, sino también en el arroz, los huevos, la leche o los frijoles, por citar algunos ejemplos. Convendrá no abusar de grasas saturadas y azúcares, especialmente en lo relativo a bollería industrial, pasteles y productos como las patatas de bolsa o los refrescos. Todo ello para evitar que el niño gane peso de manera innecesaria.

Será a medida que avancemos hacia la pubertad cuando el niño, ya preadolescente, requerirá de más calorías para enfrentar los cambios que se van presentando en su cuerpo y fisiología, pese a que convendrá educar a los jóvenes para que no se decanten en demasía por la denominada ‘comida rápida’ que suele acompañar muchos días de ocio, por su escaso valor nutricional en contraposición con otras opciones nutricionales más interesantes y apropiadas.

No obstante, ante cualquier duda o problema que surja, os recomendamos sin duda que consultéis con un profesional nutricionista o un médico especialistas para orientar al pequeño en esta faceta tan importante para su desarrollo vital.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Los niños y el WhatsApp: límite de edad y cómo usarlo

Recientemente hemos conocido la noticia de que WhatsApp, la aplicación móvil de mensajería instantánea que prácticamente todos utilizamos hoy día en España, ha subido la edad mínima para utilizarlo desde los 13 a los 16 años. Un alivio para muchos de vosotros, preocupaos como soléis estar por estar el uso que vuestros hijos le dan a esta aplicación.

Sin embargo, según afirman los expertos y entendidos en la materia, no debemos engañarnos, ya que para acceder a esta aplicación simplemente necesitamos disponer de un dispositivo móvil, descargárnosla y aceptar las condiciones. No hay más barreras. Si a eso le añadimos que, por regla general, ni padres ni hijos suelen leer las condiciones de uso, sino que más bien se aceptan sin conocerlas para ahorrarnos tiempo, la conclusión es que poco, por no decir, nada, cambiará con esta decisión, que se quedará en una mera formalidad.

Si alguien se beneficia realmente de este límite legal es la propia compañía, ya que al establecer en sus condiciones el límite de edad, queda eximida de muchas de las responsabilidades legales, ya que la decisión última depende del usuario, quién acepta o rechaza de forma voluntaria las condiciones antes de poder acceder al servicio.

Tal y como sucede con las redes sociales, la responsabilidad última en el caso de los menores es de los padres, quién deben tratar de controlar o, al menos, educar a los niños y adolescentes sobre los características y riesgos que conllevan estas aplicaciones y otras, especialmente en cuanto a la vulneración de derechos con la protección de datos, el acceso a la intimidad u otros delitos no menos como el acoso  o incluso la pederastia.

Tanto los menores como nosotros mismos vivimos convencidos de que al tratarse de conversaciones privadas o de grupos acotados, no hay que temer nada ni establecer ningún control. Nos sentimos falsamente protegidos tanto en la utilización de WhastApp como de redes sociales caso de Instagram o Facebook, cuando en realidad estamos descubriéndonos y volcando todos nuestros datos a la red. Esta sensación ficticia facilita que continuamente hagamos pantallazos, guardemos las conversaciones, volquemos imágenes de todo tipo…lo que acaba siendo de dominio público.

La clave es conseguir que los niños hagan un uso responsable del móvil, para lo cual debemos darles ejemplo, orientarles pero, al mismo tiempo, confiar en ellos. Por otra parte, hay padres y expertos para quienes lo más efectivo, sin duda, es retrasar la edad de entrega del móvil al niño, ya que de esta forma piensan que se evita el problema a edades más tempranas. La solución no es fácil, pero el problema y el riesgo existen.

Salir a pasear con mi hijo

Con la llegada del buen tiempo todavía disfrutamos más cuando salimos a pasear con nuestros hijos. Se trata, casi siempre, de una de las cosas que más les gusta a los niños ya que les permite salir de casa y conocer lugares nuevos, considerando que cuando son pequeños se encuentran en una fase de aprendizaje constante que tiene en la exploración y en la interacción con el medio ambiente un pilar fundamental.

Es aconsejable que los niños puedan salir de casa y que cambien de escenario, es decir, que sus vistas no se queden únicamente en las habitaciones de nuestro domicilio o en las aulas del colegio para evitar que arrastren problemas emocionales desde la infancia. Todo ello sin detenernos en los beneficios físicos que implica el andar y hacer ejercicio desde edades tempranas, a fin de evitar que nuestro hijo se acostumbre a una vida sedentaria cuyas rutinas luego cuestan de cambiar.

Planifica bien tu salida: lugar, hora, duración.

En el caso nuestro, el paisaje y el clima privilegiado de que disfrutamos en la Marina nos posibilita salir a menudo con nuestros hijos, ya sea entre semana o los fines de semana. Es básico planificar bien la salida para hacerla con calma, sin prisas ni agobios y escogiendo la ruta a seguir. Recuerda que, durante el recorrido, los niños se suelen parar a reconocer su entorno o incluso a jugar, presos de la curiosidad y el instinto que predomina en la niñez.

La playa, cualquier pista forestal en la montaña, un parque…hay muchas zonas donde salir a pasear y disfrutar con nuestros hijos. Elige bien el lugar, el recorrido, la duración del mismo y también el horario, atendiendo a la temperatura y a las horas de luz, que varían mucho dependiendo de la estación del año en la que nos encontremos.

En suma: Salir de paseo con tus hijos es una forma de ayudar en su desarrollo, así como ofrecerles una gran cantidad de estímulos que le enfrentarán con el mundo y le ayudarán a conocer y manejar gran cantidad de situaciones.

Por tanto, organízate y no olvides cada día de buscar un hueco, siempre que el tiempo lo permita, para salir de paseo con tus hijos. Es un consejo de la guía Xiquets.net, la guía para las familias de La Marina.

El mejor regalo para la Primera Comunión

Mayo es el mes de las flores y el de las comuniones. Tanto los padres como los familiares que tenéis comunión este mes, ya sea de vuestro hijo, de un primo o de un amiguito del mismo, comenzáis a pensar en el mejor regalo o el que pueda sorprender y sacar la sonrisa al peque.

Más allá de joyas, accesorios relacionados con el traje o juguetes tecnológicos (tablets, cámaras de fotografía o de vídeo, consolas de videojuegos, móviles…) hay opciones para tratar de ser original. Algunas opciones son:

Una bicicleta

Un regalo con el que seguro no fallaréis y que promueve hábitos saludables. Recuerda que entre los beneficios que tiene la bicicleta para el niño están la prevención del sedentarismo y la obesidad infantil al potenciar el sistema inmunológico, además de mejorar el tono muscular y ayudar a que el niño disfrute y se desarrolle física y psicológicamente.

Un libro o una colección de libros

Un clásico. Un libro o una colección de libros. Los títulos ya dependen de la temática, del precio…pero hay infinidad de títulos y de opciones para niños de 9-10 niños. No hace falta insistir en los grandes beneficios de la lectura, especialmente en estas edades en los que el niño está adquiriendo nuevo vocabulario, consolidando estructuras y adquiriendo un hábito fundamental para su desarrollo personal.

Una canción personalizada

Una idea de lo más original y seguro que al niño le encantará es una canción cantada por un cantante profesional personalizada con su nombre y una letra pensada especialmente para él o ella. Singerfy es una web que permite crearla de forma muy sencilla eligiendo entre dos opciones. Se escoge el estilo musical, si se desea una voz femenina o masculina y te permite escribir, mediante desplegables, la letra de la canción que se le va a regalar. Si se quiere ir un paso más allá, se puede realizar un vídeo personalizado realizado con la canción de fondo y un montaje de fotos, vídeos de su vida, e incluso añadir una dedicatoria grabada por ti mismo.

Un viaje familiar

Un regalo que los niños que nunca olvidarán es la experiencia de un viaje familiar. Pueden hacerlo los padres o se puede pedir la colaboración de los invitados para reunir el dinero. No es necesario que sea un viaje espectacular, ni a Disney, si el presupuesto no alcanza. Puede ser un viaje de fin de semana a una ciudad cercana, visitar un sitio que le haga especial ilusión, o un viaje de turismo rural o de aventuras. El tiempo compartido en familia es el mejor regalo que podemos hacer a nuestros hijos. Seguro que será inolvidable.

Equipación deportiva

Muchos niños sueñan con la equipación de su club favorito, unas botas de fútbol como las de los profesionales, un balón (el oficial del mundial, por ejemplo), ropa para bailar o la equipación necesaria para practicar su deporte favorito.

¿Qué sabemos de la neuroeducación?

Desde el blog de Xiquets.net os invitamos a conocer y reflexionar sobre el término neuroeducación. “No todas las personas tenemos los mismos tiempos de maduración en cada una de las áreas de nuestro cerebro”, explica Francisco Mora, catedrático de Fisiología Humana, doctor en Medicina y Neurociencias.

Por eso, explica, no conviene forzar el aprendizaje en áreas como la lectura, la escritura o la psicomotricidad antes de que el cerebro del niño esté preparado, pues de hacerlo lo podemos conseguir a través de un aprendizaje que tenga como refuerzos el dolor y la imposición, sentimientos y sensaciones negativas que el pequeño querrá olvidar cuándo antes por resultarle desagradables y hasta traumáticas.

De hecho, se entiende que hasta los siete años el cerebro de los niños no está plenamente maduro para aprender a leer. Eso no implica que no puedan hacerlo; más bien que aquellos que no hayan leído hasta alcanzar esa edad pueden llegar a realizarlo con efectividad y éxito pese a haberse iniciado de forma más tardía. Es todo una cuestión de tiempos.

Precisamente de tiempos y de medidas concretas, de perfiles concretos y de singularidades, de procesos individuales lejos de estándares comunes; y de huir de vanas generalidades es de lo que trata en gran medida la neuroeducación, un nuevo concepto que está ganando cada vez más adeptos entre la comunidad científica y pedagógica. Neuroeducación como un nuevo paradigma que propone un sistema educativo basado en las características y los tiempos de aprendizaje de cada niño, lejos de la estandarización sistemática por la que se opta cuando surge cualquier debate del modelo educativo.

Otra idea asociada al concepto de neuroeducación es la defensa de que todo pensamiento, toda idea requiere de una emoción que la sostenga o, cuando menos, que la enriquezca y dote de mayor sentido.

Para Mora, hablar de este nuevo concepto implica recablear el cerebro, transformarlo. “Nadie que aprenda algo nuevo tendrá el mismo cerebro que mañana”. Y es que, lo mejor para aprender es tratar de enseñar”, subraya. Para ello insiste en el papel primordial de los docentes en una doble perspectiva: por un lado, como transmisores de unos valores que deben poseer previamente para poder predicar con el ejemplo; por otro, conseguir que sus aprendices desarrollen un sentido de la curiosidad que les ayude a interiorizar con facilidad y entusiasmo los nuevos conocimientos que deben adquirir. El reto no es menor. Pero sí posible de lograr.

Juegos tradicionales de Pascua: el cachirulo, la comba…

¿Os acordáis del cachirulo o la comba? Seguro que muchos de vosotros, de pequeños, pasabais muchas horas disfrutando y jugando con los amiguitos. No obstante, con la aparición de los videojuegos y los teléfonos móviles muchos de vuestros hijos no tendrán la más remota idea de lo que hablamos.

La Semana Santa y las vacaciones de Pascua, que suelen coincidir con la llegada del buen tiempo, son una perfecta ocasión para disfrutar al aire libre. No estaría mal, por tanto, que les enseñarais qué es el cachirulo, es decir, esa especie de cometa artesanal de papel y caña que muchas veces se confeccionaba en casa y que se volaba por estas fechas.

Existen dos tipos de cachirulo, el hexagonal, que es el más tradicional, y el de estrella. Ambos están pensados para volar, pero el segundo, quizá, sea más decorativo. Los materiales de construcción sí son los mismos: papel, caña de río e hilo de palomar, aunque también se pueden incluir varios parches, por si el papel se rompe. A fin de evitar que se rompa, se recomienda transportarlo a pie, llevarlo debajo del brazo y sujeto por el centro de las cañas. Otro valioso consejo es nunca correr de espaldas y, a poder ser, añadirle una cola para que haga de contrapeso. ¡Ah! No olvidéis comprar un rollo de hilo de palomar en la ferretería.

Si no queréis hacerlo, podéis buscarlo. Algunas tiendas aún lo ofrecen. De hecho, en los últimos tiempos se está volviendo a la costumbre de regalar al niño un cachirulo o, al menos, una cometa de plástico para volarla.  Puede ser una opción divertida para estos días de Pascua, tanto si vamos al campo como a la playa.

Además, de los cachirulos,  también podemos jugar con nuestros hijos o nietos a la comba, para saltar para saltar solo o acompañado, un juego tradicional que parece que también está volviendo a interesar a los más pequeños. Junto a cachirulos o combas también parecen resurgir otras opciones para la diversión como los disfraces, muñecos, caretas, las cartas o juegos de mesa, aunque ganarle la partida a las videoconsolas parece difícil.

Desde el blog de Xiquets.net, la guía para las familias de La Marina, os deseamos que disfrutéis mucho durante estas vacaciones de Semana Santa y días de Pascua.

Nos vamos de viaje en Semana Santa: ¡Todos al coche!

Ya está aquí la Semana Santa. Muchos de vosotros están deseando que lleguen estos días de descanso para tomaros un respiro y hacer una escapada con la familia. El destino casi es lo de menos. Lo importante es coger aire y desconectar de la rutina. Pero, antes de comenzar el viaje: ¿Todo en orden?

La mayoría optáis por el coche, bien por economía, por comodidad o por libertad, tanto en los horarios como en el ritmo de viaje. Sin embargo, los niños suelen aburrirse pronto al encontrarse en un espacio cerrado y sin mucho que hacer. Llevar juegos o reproductores de DVD portátiles es un recurso muy utilizado y efectivo.

Pero más allá de que se diviertan, lo importante es que todos estén seguros a bordo. En alguna ocasión ha os hemos hablado en el blog de Xiquets.net de los tipos de sillas homologadas así como de otros mecanismos de seguridad en el vehículo, pero vamos a hacer un poco de memoria repasando aquellas más importantes para que nadie se descuide y evitar sustos, que al fin y al cabo es lo más importante.

La seguridad en automóvil es un elemento fundamental, por eso los padres extremamos la precaución para tener a punto todo los elementos a nuestro alcance.

Activar el cierre centralizado y los seguros para niños en las puertas nunca está de más. Todo lo contrario. Por supuesto todos los ocupantes del vehículo deben estar perfectamente ubicados en él y tener colocado el cinturón de seguridad. Como hemos dicho,  las sillitas donde van los más ‘peques’ deben estar homologadas y ser las adecuadas a la edad, al peso y altura, recomendándose situar al niño en el asiento central trasero ya que, al estar más lejos de las puertas laterales, es más seguro en caso de impacto.

Recordar también  que los bebés de menos de un año y nueve kilos de peso deberían viajar mirando hacia atrás, en sentido contrario de la marcha del coche. El motivo es que la proporción de peso de la cabeza con respecto al cuerpo es muy grande y, en caso de frenazo o golpe frontal, el daño es menor. En sentido contrario, el movimiento de reacción se ve contrarrestado por el propio respaldo de la sillita.

Si ya lo tenéis todo previsto y comprobado… ¡Buen viaje y a disfrutar!

¿En qué momento debe mi hijo empezar a comer alimentos sólidos?

En nuestro artículo semanal del blog de Xiquets.net, la revista de las familias de La Marina, abordamos una de las muchas preguntas que os hacéis padres y madres cuando tenéis un niño pequeño. ¿A qué edad debe comenzar a comer de todo? ¿Cuándo es el momento de que abandone la papilla, caldos o purés y se pueda alimentar de productos sólidos? ¿Cómo puedo saber cuándo ha llegado la hora de afrontar este cambio?

Como siempre solemos iniciar este tipo de artículos, hay que decir que cada niño puede ser un mundo y que dependerá de sus características, habilidades y condiciones. No obstante, los expertos señalan que el mejor momento para incorporar alimentos sólidos suele ser una vez que el bebé ha desarrollado las habilidades necesarias para comer. Si está amamantando, los médicos recomiendan esperar hasta que el niño tenga 6 meses de edad. Si no lo está, es aconsejable que hagamos el cambio si está interesado en los alimentos (por ejemplo, mira cómo comen los demás, trata de tomar la comida y abre la boca cuando se acerca la comida), tiene las aptitudes motrices bucales como para mover los alimentos hacia la garganta y tragarlos o suele pesar el doble de lo que pesaba al nacer.

No hay que precipitarse

Si no obsevamos ninguna de estas señales, convendrá esperar un poco o consultar al especialista. En ningún momento habrá que precipitarse ni tratar de adelantarse por miedo a que no se alimente de forma correcta. Más bien al contrario: Los bebés que comienzan a comer alimentos sólidos antes de los 4 meses presentan un mayor riesgo de obesidad. Además, si intentamos alimentar a nuestro hijo con sólidos antes de esta edad, es posible que  escupa los alimentos tan pronto como se los coloquemos en la boca.

Y cuando llegue el momento, ¿Qué?

Cuando sea el momento adecuado, ése que estábamos esperando y que ya hemos detectado, habrá que comenzar el cambio de dieta con un cereal fortificado con hierro (tradicionalmente, el cereal de arroz es el primer alimento para los bebés, pero se puede comenzar con otro cereal). En esta etapa, los alimentos sólidos se deben dar después de amamantar al bebé o de alimentarlo con fórmula, no antes. De esta manera, el bebé se llenará con la leche materna o la fórmula que debe continuar siendo la principal fuente de nutrientes del bebé hasta el año.

Una vez que el pequeño acepte bien el cereal, deberemos ir introduciendo una variedad de frutas, verduras y carnes en puré. Y esperare unos cuantos días antes de incorporar un nuevo alimento para asegurarnos que el bebé no presente una reacción alérgica.

¿A qué edad podemos dejar a los niños solos en casa?

Hoy en día los adultos (y casi que también los niños) tenemos un sinfín de ocupaciones y obligaciones. Dependiendo de los días y las horas, dejar a los peques para poder hacerlas puede ser relativamente sencillo o convertirse en un problema, especialmente si no tenemos abuelos, familiares o canguros de los cuales echar mano en un momento determinado o en caso de urgencia.

Ante esta realidad, muchos padres se preguntan desde cuándo podrán dejar a sus hijos solos en casa o si existe una edad legal para esto. Actualmente, la ley española no recoge una edad mínima en la que se regule la posibilidad de dejar a un menor solo en una vivienda, si bien abandonar al niño o dejarlo desamparado puede comportar consecuencia legales importantes, desde sanciones a  la intervención de los servicios sociales o incluso el poder solicitar la retirada de la custodia por negligencia o desamparo si se concluye que el niño está en una situación de riesgo.

Más allá de la legislación, psicólogos, pedadogos o pediatras no se ponen de acuerdo sobre cuándo es la edad más indicada para poder dejar solos a nuestros hijos en casa, señalando que se trata más de una cuestión de madurez individual que de edad cronológica. Si hay que concretar una edad, los expertos señalan que  en caso de no tener más remedio, no debería ser antes de los 9 o 10 años, dependiendo siempre de esta madurez a la que aludimos.

Sin embargo, un informe promovido por la Fundación Mapfre y la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria cuyo título es “Accidentes de la población infantil española” y que indica que el 9,1% de los menores de 12 años se quedan en casa solos y, que de estos, el 5% tiene menos de cuatro años. Estamos hablando por lo tanto de menores sin las capacidades necesarias para cuidar de sí mismos y menos aún de un hogar.

No es fácil mesurar la madurez de los niños para saber si están preparados, aunque hay una serie de parámetros que nos pueden servir de indicadores. Por ejemplo, asegurarnos de que el niño obedece las normas y sabe cuáles son los límites que no se pueden traspasar, si tiene conocimientos para cuidar de sí mismo mientras permanezca solo o su capacidad para saber a quién llamar en caso de emergencia. Conocer los posibles peligros que entrañan los electrodomésticos o ser prudente son otros factores que deberían tener muy presentes los niños antes de quedarse solos en casa.

¿Es bueno que los niños vayan solos al colegio? ¿A qué edad?

Hoy en día la mayor parte de los niños van al colegio con sus padres, en el coche, o en el autobús escolar, que los recoge muy cerca de casa. Los hay que también van solos al colegio, aunque depende de la proximidad al mismo, de la edad de nuestros hijos…y también de vosotros mismos, que teméis dejarlos solos por miedo a que suceda algo.

Es comprensible que los padres os resistáis, por regla general, a que los niños vayan solos a la escuela por temor a que les aceche cualquier tipo de peligro. La seguridad es siempre lo más importante, aunque, ¿No estamos coartando la autonomía de nuestros hijos?

Cuándo pueden ir solos los niños a la escuela

Entre los 8 y los 12 años los niños y niñas tienen capacidad suficiente para poder desenvolverse con autonomía en las calles después de haber recibido una educación vial adecuada y siempre bajo las indicaciones de seguridad de los padres, indicando las zonas de riesgo y las mejores alternativas para llegar. Pero esta autonomía no sólo dependerá de la edad sino también de la madurez del pequeño y de la zona en la que se resida, además de la zona donde esté el colegio.

Si tenéis la escuela en vuestra misma población y cabe la posibilidad que vuestro hijo vaya solo a la escuela y queréis que lo haga, es recomendable que las primeras veces lo hagamos con cierta supervisión o le recomendemos que vaya en grupo a la escuela, aunque cuando veamos que todo transcurre con normalidad y podemos confiar en él, deberemos darle esa libertad y posibilidad de elegir.

Lo más importante es saber que cada niño y cada situación son diferentes, y que la decisión debe ser solo vuestra. Y, si por el motivo que sea decidís que aún no ha llegado ese momento, no os agobiéis: esto no va a repercutir negativamente en su autonomía, la cual conforma con otros importantes aspectos de su vida cotidiana: ordenar su habitación, organizarse la cartera del colegio, responsabilizarse de sus tareas escolares o del material de sus extraescolares, encargarse de su desayuno, de su aseo personal, etc…