La elección de la cuna: Una tarea importante

La elección de la cuna es una de las primeras y más importantes decisiones que deben afrontar los padres, especialmente si hablamos de padres primerizos.

¿Cómo debe ser la cuna? A la hora de elegir la cuna, hemos de tener en cuenta una serie de parámetros que combinen seguridad y comodidad, las dos variables que deben garantizar el bienestar del bebé. En cuanto a los materiales, aunque puede ser de metal, la madera es el material más utilizado por ser el más higiénico. Para evitar los golpes, la madera se reviste con una línea textil de chichoneras forradas de espuma, una especie de almohadas que se ponen alrededor de los cabezales y laterales para proteger la cabecita y amortiguar los golpes. No obstante hay que tener en cuenta que la cuna es para dormir y no para jugar.

Otra característica a considerar es la movilidad/estabilidad. Las cunas pueden tener incluso cuatro ruedas, siempre y cuando dos de ellas tengan freno. También se puede optar por la solución mixta, dos ruedas y dos patas. No obstante, si se prefiere asegurar la ausencia de movilidad del mueble, en las tiendas encontraréis también cunas sin ruedas, es decir con cuatro patas.

En todo caso,  una buena cuna debe ser amplia para permitir una buena movilidad de piernas y brazos., con una plataforma (para apoyar el colchón) que debe ser firme y disponer de tener varias posiciones, de forma que cuando el niño vaya creciendo podamos ponerla más baja.

Las paredes laterales de la cuna estarán formadas por barrotes con una altura de unos 70 u 80 cm y tendrán una separación que impida que el niño pueda sacar la cabeza entre ellos, pero debe permitir una amplia visión al niño. Las paredes del cabecero y los pies pueden estar formadas por barrotes o paneles enteros. En cuanto al colchón, tanto de la cuna como de la cama, debe ser firme (evitar los blandos) y nunca usarse como almohada.

¿Cuándo trasladar la cuna a la propia habitación del niño?

Otro asunto no menos importante es el traslado de la cuna de la habitación de los padres a la habitación del niño. Ello depende de vosotros, no de vuestro hijo. Obviamente es más cómodo tenerlo al lado para darle el biberón o el chupete, pero lo mejor es que cuanto antes disfruten de su propio espacio. Es un error tener a los niños mucho tiempo con sus padres y, sobre todo, meterlo en la cama con ellos cuando llora porque tiene el riesgo de que se acostumbre a ello y no quiera estar solo.

Conviene no confundir la soledad del niño durante el día con que tenga que dormir en su propia habitación. Por eso los pediatras recomiendan tener una radio encendida en su habitación mientras no duerme, para que no se sienta solo.

Navegar seguros en la Red

Recientemente se ha celebrado en toda Europa el denominado Día de la Internet Segura, un evento promovido por la red INSAFE/INHOPE con el apoyo de la Comisión Europea, que se celebra cada mes de febrero con el objetivo de promover un uso seguro y positivo de las tecnologías digitales, especialmente entre niños y jóvenes.

La razón queda justificada si nos atenemos a las cifras, cuando hablamos de menores: El 64% de niños entre 2 y 8 años posee un dispositivo propio con el que puede conectarse a la red, con predominio de la tablet (38%) frente al smartphone (26%), y un 52% lo utiliza a diario, como se extrae de una encuesta realizada por Lingokids.

En cuanto al tiempo que dedican en cada sesión, el 54% de los niños emplea entre 30 y 60 minutos al día, y un 32% afirma destinar más de una o dos horas. En el cómputo semanal, un 43% de estos menores pasa más de 6 horas con dispositivos móviles, y un 32% entre 4 y 6 horas semanales.    Por tipo de contenidos, un 29% de los niños accede a Internet para ver vídeos de YouTube, seguido de los que se conectan para ver películas y dibujos animados (23%).

Estos datos evidencian la necesidad de proteger la seguridad y privacidad en internet de niños y adolescentes, a los que los expertos desaconsejan airear públicamente todos sus datos personales por los riesgos que les puede acarrear. Asimismo, tanto para ellos como para sus padres, se recomienda seguir una serie de pequeños “trucos” para disfrutar de las redes sociales de forma segura. Entre otros, usar siempre la identidad real en la plataforma y denunciar a los que no lo hagan, escoger bien a los amigos, crear contraseñas difíciles, alertar de los contenidos abusivos o iniciar y cerrar las sesiones de forma segura.

Pero el principal de todos ellos es no subir imágenes ni compartir fotos, especialmente con imágenes que pueden resultar comprometidas o subidas de tono, ya que la red es un refugio para muchos pederastas, que aprovechan cualquier motivo o excusa para intentar contactar con los menores y aprovecharse de ellos.

También es aconsejable que conozcan qué está permitido en la red y qué puede constituir delito, así como conocer los sistemas de protección digital y saber cómo salvaguardar su identidad digital pese a las continuas demandas de información y datos de contacto que recibimos cuando navegamos.

Cómo saber si tu hijo es adicto a los videojuegos…

Si no todos, una gran cantidad de niños, adolescentes y jóvenes han jugado o juegan periódicamente a los videojuegos. Recientemente la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha incluido la adicción a los videojuegos como una enfermedad, en concreto como una patología de tipo mental, lo que debe alertarnos sobre el peligro real de estos dispositivos electrónicos y audiovisuales.

Es cierto que jugar a los videojuegos no implica necesariamente que nuestro hijo esté enganchado a los mismos o que sean adictos. ¿O sí? ¿Cómo saberlo? Aquí tenéis algunos síntomas característicos que presentan con una la adicción a los videojuegos:

El principal indicador, y que se puede observar claramente, es la existencia  de un comportamiento tanto compulsivo como impulsivo, lo que se muestra jugando el niño o adolescente juega y cuando hace otras cosas distintas. En el momento en que sea incapaz de concentrarse en otra actividad y requiera el contacto con los videojuegos habremos de sospechar que podemos estar ante un adicto.

Otro signo es una irritabilidad notable en el comportamiento, lo que puede desembocar en una crisis de ansiedad y episodios agresivos. Cuando el jugador no puede conseguir su anhelo, que es jugar, puede volverse agresivo.

En tercer lugar, una falta de control a nivel social. Jugar a los videojuegos es la prioridad, por encima de los estudios, de los amigos o de otro tipo de actividades. Necesitan jugar a este tipo de juegos, ya sea con el ordenador, la videoconsola o ahora, incluso, con los móviles.

En cuanto a los efectos de este tipo de adicción, catalogado ya como enfermedad mental, se encuentran afectaciones de tipo neuronales muy importantes así como una evidente pérdida de actividades cognitivas, sin olvidar la incapacidad de comunicarse o una alta posibilidad de sufrir el fracaso escolar.

No es menos cierto que no todos los juegos son iguales, aunque muchos de ellos (para enganchar) se basan en enfrentamientos entre jugadores utilizando una realidad virtual donde la destrucción del adversario es el principal objetivo. Una temática que no ayuda en exceso a la educación y la adquisición de buenos hábitos sociales para vuestros hijos.

Tomad nota y evitar  que sea demasiado tarde. Es un consejo del blog de Xiquets.net, la web-revista de las familias de la Marina.

Mi hijo no para de jugar al Fornite: ¿Qué puedo hacer?

Seguro que habréis oído hablar del ‘Fortnite. O posiblemente estéis ‘hasta el gorro’ de escuchar a vuestro hijo mencionarlo o jugar a él. Fornite hace mención al nombre de un juego de consola que está causando furor entre niños y adolescentes. De hecho, está arrasando entre los escolares a partir de 7 años y monopoliza conversaciones, bromas, situaciones y representaciones en muchos hogares y patios de colegio.

Se trata de un juego de supervivencia, donde compiten hasta 100 jugadores en línea,  y en que solo puede quedar un jugador vivo, así que se trata de matar a todos los demás. El peligro del juego, además de su contrastado carácter violento por los contenidos y lo que representa, reside en su carácter gratuito, ya que basta con descargarlo en cualquier dispositivo para poder jugar. Además, se ha vuelto tan popular que cuenta con el apoyo de muchos famosos de todo tipo, incluidos gamers profesionales que ganan más de medio millón de euros subiendo a Youtube sus partidas.

La adicción que entraña (como podéis constatar no sólo por las conversaciones de vuestros hijos, sino también por las horas que le dedican ante la pequeña pantalla) o la agresividad que se desprende de las situaciones que aparecen en la pantalla) se añaden otros problemas derivados de este tipo de videojuegos  el tema de la Seguridad (desconocemos la identidad de muchos de los jugadores con los que pueden compartir el juego nuestros hijos por las mismas características del Fornite), el sedentarismo o la obesidad, que aparecen como efectos secundarios ocasionados por todas las horas que invierten en el (sin olvidar cuestiones como las malas posturas o el cansancio visual) y problemas de socialización (los niños ya no hablan cara a cara sino a distancia y por medio de auriculares.

Ante esta realidad, ¿Cómo pueden actuar los padres?

Lo primero que podemos y debemos hacer es limitar el uso de tiempo que emplean con la videoconsola. Para ello os recomendamos que negociéis con vuestros hijos: Se debe intentar llegar a un consenso, como dejarle terminar la partida (suelen durar una media de 20 minutos) si a cambio deja la consola sin protestar, o no la coge al día siguiente… Así verá que le entendemos, porque abandonar el juego en medio de una, significa dejar a sus compañeros en la estacada y perderán todos los puntos que hayan ganado durante ese encuentro. Eso enfadará mucho al hijo, así que mejor programamos el tiempo para advertirle que “esa partida, será la última del día”. Y todos salimos ganando.

El tema de la seguridad: Convendrá explicarles los peligros que implican compartir cualquier tipo de datos con esos jugadores desconocidos que le asocia el juego cuando no está en un equipo con los amigos.

Y, en tercer lugar, evitar las compras no deseadas. Recordad que en las consolas y móviles hay que configurar la seguridad en las compras para que los menores no puedan acceder sin permiso. Porque el juego no pone barreras. Si tienes una tarjeta de crédito activa y ninguna restricción de seguridad en la consola o en el móvil, la compra no es problema ninguno.

¿Y si nuestro hijo coge la Gripe? Como tratar y aliviar los síntomas

Con la llegada del invierno, y especialmente tras las vacaciones de Navidad, suele aparecer en el horizonte el virus de la gripe. Prácticamente no falta nunca a su cita. Comienza a manifestarse progresivamente y el virus va contagiándose, afectando especialmente a los sectores más vulnerables de la población: niños y personas mayores.
Como hemos dicho, la gripe es un virus (y por tanto, no se cura con antibióticos). Ante los primeros síntomas, no debéis dudar en llevar a vuestros hijos al médico antes de optar por la automedicación. Tras acudir al facultativo, sí es cierto que además de seguir sus indicaciones podemos tomar algunas medidas para que nuestro hijo se sienta algo más aliviado, considerando que la gripe necesita reposo y unos días para ser superada, fundamentalmente.

Ante la congestión nasal, que es uno de los síntomas más frecuentes, están los aerosoles o gotas nasales de agua salada o soluciones salinas. Para los bebés se puede usar un succionador con pera de goma para extraer las gotas o el aerosol adicionales. También podemos colocar un humidificador de vapor frío (también conocido como vaporizador) en la habitación de nuestro hijo para ayudarle a mantener las secreciones nasales más húmedas y permitir que respire mejor. Acordaros de limpiar y secar el humidificador muy bien todos los días para evitar la contaminación con bacterias o moho.

Si hablamos de aliviar la tos, podemos optar como remedio casero por la miel (evitar con los niños menores de un año). Una cucharadita de miel para los niños de 6-11 años o dos cucharaditas, a partir de los 12, puede ayudar a detenerla momentáneamente. Recordad también que si le dais miel a vuestro hijo antes de que se acueste, debe cepillarse los dientes. También hay caramelos o pastillas para la tos, pero siempre a partir de cuatro año; nunca antes.

Los ungüentos mentolados también son un clásico, siempre y cuando el niño sea mayor de 2 años. Para suministrarlo habrá que frotar una capa gruesa en la piel sobre el pecho o parte delantera del cuello (área de la garganta). El calor del cuerpo ayuda a que el medicamento se disipe en el aire poco a poco. El niño respira este aire que lo ayuda a aliviar la tos para que pueda dormir. Después de usar el medicamento, poner el frasco con el medicamento fuera del alcance de los niños.

Ante cualquier duda o para el uso de medicamentos, conviene consultar antes y siempre con el médico o el farmacéutico, que son los profesionales que saben del tema y nos ayudarán. Paciencia, descanso, beber muchos líquidos y mucho cariño. Estos son los principales ingredientes para curarse de la gripe. Aunque si no la cogemos, casi que mejor.

¿Cuándo debería comprarle a mi hijo un teléfono móvil?

Es inevitable y puede ser que también conveniente que mi hijo tenga un teléfono móvil. Ahora bien, ¿Qué uso le va a dar? Y, sobre todo, ¿A qué edad se lo compro?

Ciertamente dejarles el teléfono móvil a los niños desde muy corta edad se ha convertido en una escena muy habitual entre familias de todo el mundo. El problema, tal y como apuntan muchos pediatras, es que un teléfono no es un juguete, por lo que no pueden ni deben hacer el mismo uso de este dispositivo del que hacen con sus juegos tecnológicos.

La necesidad de socialización suele ser una de las razones para que un niño de 12 años insista en tener un teléfono móvil. Todos los amigos, o muchos de ellos, tienen uno, lo que implica que nuestro hijo también quiera el suyo para no ser menos y evitar sentirse excluido.

Esta especie de cambio social aparece justo cuando empieza la adolescencia. Y es en este punto cuando es importante analizar las razones que justifican por qué queremos darle un teléfono móvil: si realmente lo necesita o si estamos cediendo ante una presión social.

Además, la pregunta no es tanto a qué edad, sino saber qué tipo de dispositivo darle. Y siempre establecer reglas antes de suministrarle el aparato. Con un niño de 14 o 15 años es más difícil poner límites, pero con uno de 12 aún llegamos a tiempo y puede resultar más sencillo.

Por ejemplo, su primer teléfono móvil no tiene por qué tener acceso a internet. Es una característica que podemos regular desde el principio e, incluso, negociar con nuestro hijo para que sólo pueda conectarse al wifi de casa durante un determinado tiempo o franja horaria.

Asimismo también es conveniente que a determinadas horas, como las del desayuno/comida/cena, no haya ningún aparato sobre la mesa. Y que apaguen el teléfono móvil antes de irse a dormir. Los especialistas puntualizan que la luz azul del teléfono tiene un efecto negativo en las hormonas que garantizan un sueño profundo. Ningún niño puede rendir bien al día siguiente si no ha dormido bien por la noche.  Tampoco habrá que dejarle que descargue ciertas aplicaciones ni que lo utilice para jugar.

Resumiendo, os dejamos algunas pautas a seguir:

  • Dejar a un lado los prejuicios: no todos los niños son iguales.
  • Buscar el momento adecuado: no lo ofrezcas como un regalo, sino como algo que le prestas.
  • Configurar el teléfono adecuadamente: con una cuenta de usuario en la que el niño esté dado de alta como menor, de manera que necesite tu aprobación cada vez que quiera descargarse una aplicación.
  • Establecer normas y hablar más: no se trata de prohibir, sino de establecer reglas de uso y educarles en el uso de la tecnología.

La clave consiste en no darles a los niños demasiada autonomía y en educarles para que aprendan a gestionar la tecnología a la que les damos acceso.

La vuelta al cole después de Navidad

Llegó Papá Noel, el año nuevo, los Reyes Magos…y volvemos al trabajo….y al cole. Tras unos días de vacaciones, compromisos, descanso y algún que otro exceso, es hora de volver a la necesaria pero temida rutina. Nosotros, los mayores, y los peques, que regresan a la escuela. No resulta fácil y necesitarán para ello unos días de adaptación (se habla de aproximadamente 20 días), aunque si tomamos algunas medidas este proceso será más corto y sencillo para todos.

¿Cómo volver a la rutina tras las vacaciones de Navidad?
Uno de los mandamientos fundamentales es acostarse y levantarse temprano un par de días antes de la vuelta al cole para ir acostumbrando al cuerpo. También se recomienda mantener la hora del baño, que relaja a los niños antes de la cena y los prepara para meterse en la cama. Por eso, conviene a esa costumbre de duchase cuando los niños hayan terminado de jugar o de hacer los deberes, antes justo de cenar. Si lo hacéis a otra hora, también, siempre y cuando se recupere la rutina anterior a las vacaciones.

Otra de las costumbres a recuperar es evitar hacer los deberes justo el día antes de volver al cole para evitar estrés y que se acumulen los trabajos en exceso. Lo recomendable es haberlos hecho progresivamente durante las vacaciones o, al menos, no a última hora. Esta norma vale para el resto de días y semanas. La organización es fundamental para que los niños destinen parte de su tiempo libre a la realización de las tareas y deberes del cole, combinándolo con el necesario tiempo de juego o las posibles actividades extraescolares.

Otro consejo útil es ayudar a nuestro hijo a que se ordene sus cosas y acostumbre a mantener ese orden. La colocación y preparación de la mochila, hacer su cama, mantener ordenada su habitación y limpio su escritorio, tener la ropa colgada en su sitio y los juguetes apilados o guardados…son prácticas que conviene asentar para que no las olvide y queden asentadas.

Y, por último, constancia y paciencia, que son la fórmula mágica para muchas cosas. También para tratar con los niños. Sin olvidar la disciplina y una buena dosis de cariño. Desde el blog de Xiquets.net desearos un ¡Feliz 2019!

Ayudando a Melchor, Gaspar y Baltasar: precauciones en la compra de juguetes

Melchor, Gaspar y Baltasar, los Reyes Magos de Oriente, están a punto de llegar. Y os toca a los padres ayudarles ultimando las últimas compras. Pero no os precipitéis: comprar juguetes debe hacerse con las precauciones adecuadas para evitar inconvenientes a la hora de seleccionar un objeto inadecuado para la edad o capacidades de los niños.

Por este motivo, desde el blog de Xiquets.net, la guía de las familias de la Marina, queremos hacer una serie de recomendaciones a sus majestades para que el día 5 de enero, por la noche, el reparto de regalos sea un completo éxito.

La primera de ellas es seleccionar los juguetes según las características del niño. Se trata de una cuestión esencial, junto con el precio, claro. Hay que buscar regalos que estimulen la creatividad de los pequeños y, al mismo tiempo, no induzcan a conductas violentas. En ese sentido, la selección del producto debe estar siempre acorde a la edad del menor y viene recomendada por el fabricante de acuerdo con las destrezas y el interés del niño. Si se adquieren juguetes de una edad mayor se aumenta el riesgo de accidentes.

La edad es un factor que condiciona mucho el tipo de regalos. En el caso de los menores de 10 años, se recomienda comprobar la resistencia del juguete y que las piezas no se desprendan con facilidad. También es conveniente evitar objetos demasiado afilados, en los que se manejen químicos o sustancias tóxicas o piezas demasiado pequeñas que puedan ser fácilmente tragadas. En el caso de juguetes como patines, bicicletas, triciclos o patinetas lo ideal es adquirir a la par el equipo de seguridad adecuado para proteger al niño, por lo que los casos, rodilleras y coderas deben incluirse siempre.

Fijarnos en la etiquetas es nuestro tercer consejo. Todos los juguetes deben tener las etiquetas, instrucciones y garantías en español, para que estéis seguro de su funcionamiento y comprendas las políticas de devolución y reemplazo en caso de ser necesario. Recordar que los juguetes eléctricos deben tener una revisión especial para asegurar que la batería, cargador y adaptador funcionen correctamente y eviten accidentes o quemaduras. Además es recomendable comprar baterías recargables y un cargador, ya que aunque en principio es un gasto fuerte se obtienen ahorros por el reemplazo de pilas.

La cuarta recomendación: buscar un lugar de referencia y de confianza para la adquisición de los juguetes. Las ofertas en el comercio ambulante son tentadoras, pero faltarán garantías en caso de que podamos tener algún problema. Y acordaros de conservar el tiquet y/o factura de compra para cualquier consulta futura que permita un mejor uso y aprovechamiento del juguete y, en su caso, para exigir el cumplimiento de las garantías cuando el juguete presente defectos o mal funcionamiento.

Importante también: Una vez abiertos los juguetes es importante desechar de inmediato las envolturas plásticas para evitar asfixia en caso de que los niños se las coloquen en la cabeza.

Regalos originales: ¿Qué comprarles en Navidad a tus niños?

Ser original, acertar con el regalo, intentar controlar el gasto… ¿Quién dice que hacer un regalo es tarea fácil? Quizás, si hablamos de niños puede ser más fácil, siempre y cuando nos hayamos fijado en sus gustos, preferencias o las tendencias del mercado. No obstante, habrá que fijarse en las características de cada regalo a fin de que se adecúen al máximo a sus necesidades de diversión, de interacción con otros niños o incluso de su formación para conseguir unos regalos originales para niños.  Y siempre considerando su franja de edad.

De hecho, antes de lanzarse a desbrozar entre la apabullante oferta de juegos, juguetes o todo tipo de productos tecnológicos entre los que podemos escoger, es conveniente que tengamos claras algunas ideas para no morir en el intento. Si hablamos de niños pequeños (de 1 a 3 años), y más allá de los regalos originales, podemos sorprender regalándoles un caballo balancín para que galopen, por ejemplo; unas marionetas de Caperucita Roja, un juego de bolos o un Aqua Doodle: Una mágica que funciona con un bolígrafo recargable con agua y no mancha. Otro regalo original para niños. 23,95 euros.

Si nuestros hijos tienen de 3 a 6 años un regalo original puede ser un banco de trabajo para niños perfecto, que les permitirá hacer sus primeros pinitos con el bricolaje. Una mochila mochila tipo gato gris para llevar todo lo que necesite. Otras posibilidades son una peonza  de energía big-shock o un juego educativo electrónico y táctil, como puede ser el Educa Touch Junior Cuentacuentos.  También podremos optar por un escritorio de viaje que les permitirá dibujar y colorear.

Si se trata de niños de 6 a 9 años algunas propuestas son un frozen proyector, que posibilitará a los pequeños dibujar las proyecciones de diapositivas. Una mascota interactiva (tipo Cheisi) o un ovni mágico (un platillo volador que se mantiene en suspensión sin pilas y sin control remoto) pueden ser también dos regalos originales, como también una especie de Spa manos, que incluye una bolsa de plástico y una herramienta para el cuidado de uñas; o una hot wheels, una pista de batalla de La Estrella de la Muerte (de la saga Star Wars).

Por último, si hablamos de niños de 9 a 12 años, podremos optar por un Scientific Tools, un microscopio y telescopio Ppofesional, con accesorios para trabajar como en un laboratorio; el juego Master Chef; una máquina

¿Cuándos regalos hacer en Navidad?

La Navidad es una época perfecta para enseñarles a los niños a valorar otras cosas más allá de los regalos. O, al menos, que valoren los regalos que reciben. Para ello es conveniente reducir el número de presentes, lo que les ayudará posiblemente a valorar lo que reciben y les permitirá disfrutar más y mejor de los regalos.

Y es que al tener más juguetes de los que puede disfrutar, al convertir ese volumen de regalos en algo normal, los niños terminan perdiendo la ilusión por ellos. No los valoran pues saben que en la próxima Navidad o cumpleaños llegará otro cargamento de regalos. Además, regalándoles todo lo que desean fomentaremos que el niño tenga un nivel escaso de tolerancia a la frustración pues siempre se les da lo que quieren o piden. Y se aburren rápidamente pasando de un juego a otro.

Por tanto, evitar la saturación de nuestros hijos con juguetes que no utilizarán o de los que se aburrirán en breve espacio de tiempo (porque, en realidad, no los necesitan) es una buena estrategia. Ahora bien, ¿Qué regalar? ¿Cuál es la cantidad límite? Los expertos recomiendan una media de cuatro regalos a repartir:

En primer lugar lo más recomendable es regalarles algo que pueda usar y llevar puesto. Hablamos de ropa, zapatos, mochila para el cole si le hace falta o accesorios similares que le puedan venir bien en algún momento.

Otra posibilidad es hacer un regalo relacionado con la lectura, ya sean cuentos o libros de literatura juvenil, dependiendo de la edad. Igualmente será un acierto regalarle algo que deseen mucho. Convendrá tantearlo o preguntarle sin levantar muchas sospechas o, simplemente, observar y escucharle ya que a buen seguro que lo ha comentado y en varias ocasiones. Todo ello siempre y cuando se ajuste a nuestro presupuesto y a la propia edad del niño.

Y si nos hemos referido a algo que le guste, también alguna cosa que realmente necesite. En este punto sí que, como padres/madres, tendremos un mayor conocimiento sobre aquello que le vendrá bien y que, además, le puede hacer ilusión.

Tenéis tiempo. Pensad bien en los regalos, porque con ellos les transmitiremos mucho. Es consejo de Xiquets: la revista/web de las familias de la Marina.