Actividades en casa para niños durante la Navidad(II): Fum, fum fum!

En un pasado post de la web de la guía Xiquets.net, la revista de las familias de la Marina, os dábamos algunas ideas para disfrutar con vuestros hijos estas fiestas de Navidad. Y hacerlo en casa, ya que suelen ser días cortos y en los que muchas veces apetece estar descansando en el hogar disfrutado de los niños. Seguid tomando nota:

-Todos a la cocina…y a preparar las comidas/cenas de Navidad: Además de implicarlos en los preparativos y elaboración de comidas y cenas (colocar las bandejas de turrón, poner la mesa de etiqueta…) los niños pueden ayudaros a preparar las muchas comidas y/o cenas que tenéis estos días en familia. Y si sois cocinas y os gustan los dulces, es una fantástica oportunidad para enseñarles a elaborarlos y disfrutar cocinando.

-¿Y si hacemos unos dibujos y manualidades? En casa los niños no tienen por qué aburrirse o estar constantemente viendo la televisión. Pueden hacer una actividad tan entretenida como colorear dibujos de Navidad. Otra tarea divertida puede ser realizar manualidades y ayudar con la decoración navideña. Son actividades que divierten y entretienen a los niños y, además, les ayudan a mejorar sus habilidades motrices.

-Veladas de lectura: Cuando el tiempo invita a quedarse en casa otra opción recomendable, lúdica y educativa puede ser leer y comentar en familia algunos libros que hagan reflexionar sobre el verdadero sentido de estas fiestas. O sobre algún tema que pueda ser interesante. O simplemente que cada uno lea su libro mientras todos estamos disfrutando juntos, pero en silencio. O ayudarle a comprender lo que lee. Las posibilidades son muchas, pero conviene aficionarles a que lean. Y ayudarles a que lo hagan.

-Si antes hablábamos de leer, ahora de escribir. Porque habrá que redactar la a carta a los Reyes Magos, ¿no? Los niños, después de hacer un examen de conciencia y sopesar cómo se han portado durante el año, podéis ayudar a vuestros hijos con la  Carta a Melchor, Gaspar y Baltarsar. Seguramente los carteros reales estarán en vuestro municipio algún día para recogerlas directamente. Y, si no es así, siemplemente habrá que acercarse a correos y remitirla. Seguro que os lo ponen muy fácil.

-Y, por supuesto, acudir a la cabalgada para recibir a sus majestades de Oriente. Todo un clásico. Una cita con la ilusión de los más pequeños, que se repete de forma mágica cada 5 de enero.  Y no olvidéis acostar a vuestros hijos pronto y que lo dejen todo preparado para que los pajes reales y los Reyes Magos (cada uno el suyo) se sientan cómodos cuando pasen por nuestra casa para hacer su trabajo. Y al día siguiente, a disfrutar con los juguetes y la sonrisa de los peques. Porque si lo primero tiene precio, lo segundo, no.

Actividades para disfrutar con los niños en casa durante la Navidad (I)

La Navidad es para los niños un periodo excepcional. Esperan con impaciencia no solo los regalos; quieren, sobre todo, divertirse y disfrutar en compañía de sus amiguitos y familia. Es indiscutible que la Navidad es algo más que regalos, pero el intercambio de obsequios es uno de los grandes alicientes para ellos protagonismo. A la espera de que llegue Papá Noel o los Reyes Magos, podemos pensar algunas actividades para que nuestros hijos se entretengan y, el resto de la familia, con ellos. Aquí tenéis algunas ideas que os facilitamos desde el blog de Xiquets.net, la guía de las familias de La Marina:

-Adornos navideños: Elaborar los adornos navideños que decorarán la casa en estas fiestas puede entretener durante horas a hijos y a padres. Estrellas, bolas, angelotes, portavelas, móviles, frisos, figuritas… y muchas cosas más, que una vez realizadas engalanarán ventanas, puertas, mesas, árbol, belén, etc. Una actividad con niños en Navidad que disfrutarán muchísimo.

-Preparar el calendario para el nuevo año: podemos aprovechar el final del 2019 y el comienzo del 2020 para comprar un calendario (o aprovechar alguno que nos hayan regalado), el que más nos guste, para tematizarlo. Podemos colorearlo, rediseñarlo o introducir dibujos o nuevos elementos. Ese mismo almanaque podremos colgarlo en la pared de la habitación de los niños, en la cocina o en el salón para apuntar cosas importantes o hacer recordatorios en el día a día.

-Montar el árbol de Navidad. Es un todo un clásico que podemos hacer en cualquier momento, siempre y cuando lo hagamos antes de Nochebuena, cuando llegará Papá Noel a casa.  Abetos, pinos, acebos, árboles naturales o artificiales…cualquier especie es buena y prácticamente todo vale para adornarlo: Bolas, muñecos, lazos, espumillón, cajas de cartón decoradas, caramelos…según el gusto y la habilidad de cada uno.

-Preparar el Belén. Si hemos montado el árbol, podemos completar nuestra obra poninendo el Belén.  Podemos disfrutar poniendo el belén con las figuras de toda la vida u otras caseras mucho más originales, que podemos elaborar en familia. Hay Belenes muy sencillos y otros tan elaborados que se tarda casi toda una mañana en montar. Todo dependerá del tiempo y las ganas.

-Crear e intercambiar tarjetas de felicitación: La Navidad es la fecha ideal para escribir a familiares y amigos, a los que saludamos y deseamos lo mejor en estas fechas tan señaladas. Es buena ocasión para hacer a los niños partícipes de esta buena costumbre. Podemos plantearla como un pequeño taller de redacción y plástica, ya que los pequeños disfrutarán escribiendolas y, especialmente, dibujándolas y/o coloreándolas

-Cantar villancicos. En  estas fechas, además de los superventas, la música que más se oye es la de los villancicos. Estas tonadillas populares, que tienen su origen en la España medieval, se han hecho imprescindibles en muchos rincones del mundo durante la Navidad. Podéis cantar los clásicos villancicos españoles o, ayudar a vuestros hijos a mejorar el aprendizaje de otro idioma, buscando villancicos en otros idiomas, con o sin subtítulos. Con internet hoy es todo muy fácil.

Abuelos y nietos: actividades para hacer con los niños

En otros posts del blog de Xiquets.net, la guía de las familias de La Marina, ya hemos subrayado la importancia que los abuelos tienen para las familias. Como padres, bien lo sabéis, ya que la imposibilidad en muchas ocasiones de conciciliar la vida laboral y familiar (debido a los horarios y el trabajo tanto de la madre como del padre) requieren imperiosamente de la presencia de vuestros propios padres (es decir, los abuelos o yayos) para que cuiden a vuestros hijos (es decir, sus nietos).

En este artículo os vamos a dar algunas sugerencas sobre actividades que pueden compartir abuelos y niños. Evidentemente dependerá de la edad que tangan ambos, la saludo de los abuelos y la disposición de tiempo. Una buena idea puede ser llevarlos a dar un paseo por el parque o alguna senda de fácil recorrido por la montaña. La idea, al fin y al cabo, es disfrutar juntos de la naturaleza y el entorno.

En esos paseos abuelos y nietos podrán intercambiar impresiones sobre multitud de temas o simplemente comentar lo que van viendo durante el recorrido.  Si en las proximidades hay algún tipo de granja o zoológico también puede ser buena opción visitarlos para que ambos puedan compartir la fascinación que los niños suelen sentir por los animales.

Cambiando de tercio: ¿Y si les proponemos que se acercen a la biblioteca? Puede ser un buen comienzo para que los pequeños se habitúen a estar rodeados de libros pero hacerlo fuera del colegio, en un entorno distinto al sólo objeto de disfrutar. Podrán echar un vistazo a las diferentes secciones, coger un libro para leerlo juntos o buscar qué ejemplar le gusta más a cada uno para cogerlo a modo de préstamo.

Otra alternativa es que los niños ayuden a los abuelos en pequeñas tareas domésticas o manuales. Por ejemplo, re-pintar la puerta del garaje, ordenar los comestibles en la dispensa o preparar algún plato muy sencillo de cocina. Podéis animar a los abuelos a compartir una afición que les apasione a vuestros hijos o, simplemente, disfrutar de un juego de mesa. De hecho, esta práctica de la que tanto hemos disfrutado los mayores se está perdiendo en la actualidad con la irrupción de los videjuegos las consolas.

¿Qué tipo de videjuegos son los recomendables para mi hijo?

En un anterior número del blog de Xiquets.net, la guía de las revistas de La Marina, analizábamos la conveniencia o no de los videojuegos para niños y adolescentes. Superado este paso, y dando por sentado que es una tendencia actual a la que hay que adaptarse, surgen otras cuestiones, como por ejemplo qué videojuego comprar.

Uno de los criterios a seguir puede ser la clasificación según el contenido. Al igual que las películas, los videojuegos tienen marcada cuál es la edad mínima para poder jugarlo. En España se sigue la normativa europea PEGI (Pan European Game Information), que establece la edad mínima aconsejable para cada juego.

Contenidos y edades

Antes de los 3 años los niños no muestran interés por los videojuegos, ya que no disponen de las habilidades cognitivas suficientes. Su interacción con ordenadores, tablets y móviles son para ver contenido de video, como dibujos animados, películas infantiles o incluso algo tan insólito como contemplar a una niña abrir cincuenta huevos sorpresa seguidos.

Los expertos suelen recomendar juegos donde el objetivo sea construir cosas sencillas, identificar animales o desarrollar habilidades de lecto-escritura, ya que a esa edad empiezan con ese aprendizaje en la escuela. Suelen ser, además, juegos que no necesitan continuidad, ya que los niños a esas edades suelen cansarse y aburrirse rápido por su capacidad limitada de mantener la atención o elaborar razonamientos complejos sobre estrategias del juego. Y algo muy importante: es recomendable que los padres jueguen con los niños.

Dado que a partir de los 7 años los niños son más autónomos y con más habilidades cognitivas, los juegos tienen una mayor más dificultad, lo cual exige el desarrollo de estrategias de mayor nivel. Por lo tanto, los niños ya pueden “engancharse” con más facilidad, así que debemos estar atentos a los límites de tiempo.

Es a partir de los 12 años el niño ya es capaz de sostener la atención y concentrarse mucho tiempo, así que puede adentrarse en juegos de alto nivel, tanto de habilidad como estrategia. De hecho, resulta bastante sorprendente el nivel de destreza que pueden desarrollar en su interacción con la máquina. Y también bastante desalentador para nosotros cuando jugamos con ellos.

A partir de 14 o 15 años aparece inevitablemente la preferencia hacia juegos tipo MMO en línea (Juegos multijugador en línea cooperativos), donde se juntan jugadores de todo el mundo con avatares virtuales en misiones que pueden llegar a tener una complejidad muy elevada.

El problema principal a partir de los 14 años es que los videojuegos pueden restar tiempo a otras actividades, como el estudio, el deporte o la interacción familiar. En los adolescentes es mucho más difícil imponer una disciplina, así que lo recomendable es, por ejemplo, ofrecer alternativas de diversión al aire libre, tanto con amigos como dentro de la familia. Es decir, el niño es quien debe encontrar en las actividades alternativas un placer mayor que el de estar frente a una pantalla. Esa labor es familiar, escolar y, en general, del entorno que rodea al niño. Y no es fácil. Exige tiempo y esfuerzo.

La mayoría de videojuegos son online y pueden conectarse a través de internet con otros jugadores. Se puede interactuar con ellos de múltiples maneras. Muchas son beneficiosas, pues sirven para jugar en cooperación y así aprender o desarrollar estrategias. Otras, en cambio, son perjudiciales, como retroalimentarse con otros jugadores para jugar más tiempo, aprender un lenguaje inapropiado o incluso crear una relación que va más allá del juego con alguien que no se sabe quién es. Por lo tanto, debemos vigilar con quién juega nuestro hijo y cómo lo hace.

¿Videojuegos sí o videojuegos no?

¿Los videojuegos son recomendables o, por el contrario, son tan malos como los pintan para nuestros hijos? Aquí tenemos una de las preguntas del millón para muchos padres. La respuesta, obviamente, ni es sencillo ni se puede plantear en términos absolutos.

Lo que sí tenemos claro todos es que los videojuegos en dispositivos móviles, consolas y ordenadores son una realidad. Nos guste más o menos. Y que, nos gusten más o menos, hemos de convivir con ellos, como en su momento nuestros propios padres lo hicieron con el cine, los ordenadores o la televisión. Coincidiremos todos, probablemente, en que todos estos dispositivos no son perjudiciales por sí mismos, sino que dependen mayormente del uso que hagamos de ellos.

Los expertos y nuestra propia experiencia nos lleva a la conclusión de que prohibir o evitar que los niños jueguen con dispositivos electrónicos tiene poco sentido, como tampoco lo tiene evitar que, a una determinada edad, nuestros hijos tengan un teléfono móvil. Al contrario, si el niño no participa de ese entretenimiento, puede ser considerado raro por los demás y, en algunos casos, llegar a ser rechazado. Por tanto, nuestros esfuerzos, como padres y educadores, deben dirigirse a aconsejar e influir a qué, cuánto, cuándo y cómo juegan.

Conviene puntualizar que los videojuegos son un tipo más de juegos y que nunca deben ser el único modo de juego del niño, ni siquiera al que dediquen más tiempo. Es más: siempre debemos dar preferencia al juego al aire libre. Si los niños realizan este tipo de juegos con normalidad, no debería preocuparnos que jueguen con videojuegos en otros momentos.

No es menos cierto, de la misma forma, que el videojuego no es un juego de azar, donde la suerte es el componente fundamental. Aunque a veces la suerte influye -como en cualquier aspecto de la vida-, lo que más cuenta es la habilidad del jugador para desarrollar una estrategia con la que superar los retos que se le presentan. Estas habilidades pueden ser muy complejas, por lo que, en cierta forma, estos dispositivos también influyen en el desarrollo de nuestros hijos. Lo dicho: no todo es negativo.

Más allá de estas consignas, hay que tener en cuenta dos aspectos esenciales:

-La hora de jugar: hay que evitar a toda costa que sea después de cenar y en el periodo previo a irse a dormir, pues se estimula el cerebro y afecta al proceso fisiológico del sueño.

-El tiempo de juego: Entre los 3  y los 12 años lo recomendable es dejar jugar a los niños entre una y dos horas máximo al día, sobre todo durante los fines de semana. Ahora bien, a partir de esa edad el límite dos horas será ciertamente complicado de mantener. Por todo ello, es necesario poner normas en cuanto a que días y horas se puede jugar. Y no romperlas. Lo mejor es establecer un tiempo con anterioridad y asegurarnos de que nuestros hijos lo han entendido.

Dicho de otro modo, debemos ser realistas y, sobre todo, hacer prevalecer el sentido común en la relación entre los niños y los videojuegos.

Que viene la música infantil en Streaming: ¡Spotyfy para niños!

Las nuevas tecnologías avanzan en todos los sectores. También en el de la música. Y también en cuanto al público infantil se refiere. Así lo constata uno de los referentes en la red en cuanto a reproducción musical: el todopoderoso Spotify, que muchos de vosotros conocéis y utilizáis a diario por su comidad y prestaciones. Y es que la plataforma sueca ha anunciado recientemente el lanzamiento de una versión específica para niños: Spotify Kids. Está destinada a niños a partir de tres años de edad y permitirá a los usuarios acceder a través de un Plan Familiar Premium, que ya se está ofertando en distintos países europeos.

Una oferta personalizada y segura

Diseñada para los más pequeños de la casa, ha sido desarrollada teniendo en cuenta factores como seguridad y privacidad de este tipo de usuarios. Según han desvelado los creadores, la aplicación está repleta de ‘singalongs’, bandas sonoras e historias que los niños podrán descubrir, bien solos o en familia.

Lo realmente interesante, además de la variedad de la oferta, la posibillidad de personalizar la selección y facilidad de acceso que ofrece esta plataforma de referencia, es que los padres -según parece- podrán supervisar todo, pudiendo elegir entre la opción de ‘Audio para niños más pequeños’ y ‘Audio para niños más mayores’.

Además, los responasbles de la empresa aseguran que, al tratarse de una aplicación vinculada a un plan de pago, no se emitirán anuncios y todo el contenido podrá ser seleccionado de forma manual por los editores, garantizando que siempre sea apropiado para el público infantil. No en vano, la protección del menor es un tema esencial en la red con independencia de las plataformas y del formato del contenido en cuestión.

Entre las prestaciones que ofrecerá Spotify Kids están las playlists -creadas específicamente para los niños- que permitirán reproducir las canciones favoritas sin conexión a Internet, descubrir música o historias seleccionadas de forma manual por expertos de la compañía, buscar canciones y escuchar su contenido favorito en su propia cuenta de usuario.

De esta forma las historias, el sonido y al calor de la música también llegará a los niños y a las familias, que podrán disfrutar de música apta para los más pequeños previa selección por parte de los mismos padres, tutores o personas mayores que estén a cargo de los menores.

¿Qué os parece la aparición del nuevo Spotify Kids?

¿Y qué tal un festival de Música y Teatro para toda la familia?

Desde el blog de Xiquets.net, la revista para las familias de La Marina, os proponemos un plan diferente para el último fin de semana de septiembre. ¿Os hace un festival músico-teatral ¿? ¿Habéis asistido a alguno? Pues ahora tendréis la oportunidad de hacerlo, porque el viernes 27, sábado 28y domingo 29 se celebra en Xàbia Sorollius, una iniciativa que llenará distintos espacios del centro histórico de la localidad con múliples espectáculos itinerantes de teatro, música, danza y talleres.

La programación empieza el viernes, 27 de septiembre, por la tarde. A las 18:00 horas Batucats, el espectáculo itinerante de L’Estranya Companyia, servirá de llamada a la fiesta. Saldrá de la placeta del Convent y recorrerá el centro de la villa. En la misma placeta, a las 20:00 horas se representará la obra El día de Ramiro, a cargo de Ameba Teatre.

El sábado, de 9:30 a 14:00 horas, tendrá lugar un taller para aprender a hacer fotografía con latas (para los interesados, será necesario inscribirse en la página web de Festival Ojos Rojos). A las 11:00 horas habrá otro taller, esta vez de pintura inspirada en Sorolla, en la plaza Marina Alta (Correos). Y a las 12:00 horas uno de cocina junto al Mercat Municipal.

Paralelamente, en la plaza Celestino Pons se estrenará un espectáculo de teatro de sombras titulado Llavors de Llum, con la instalación de  una especie de invernadero para crear un ambiente teatral muy especial en el que jugar con las luces. El primer pase será a las 11:30 horas, el segundo a las 12:30 horas y el último a las 18:00 horas.

La programación prosegui´ra con música a las 19:00 horas en la plaza de la Iglesia, con la actuación de La colla Xirimitab’s y la Unió Musical de Els Poblets, a los que seguirá un espectáculo de circo titulado Oniricus, a cargo de La troupe Malabo en la Placeta del Convent.

Ya el domingo el festival músico-teatral se despedirá con espectáculo de marionetas La terra dels babaus, a cargo de El Ball de Sant Vito. Será alas 12:30 horas en la plaza de la Iglesia.

Una opción diferente, divertida y apta para toda la familia. Apuntárosla en la agenda. Y nos contáis que tal.

Motívales para que lean más

Dicen que la lectura es una de las grandes bases del conocimiento, aunque en esta sociedad de la información y de las nuevas tecnologías niños y adolescentes cada vez lo hacen menos. Como responsables de su educación, conviene motivar a los niños para que cojan el hábito de la lectura y también disfruten con ella, dejando espacio para que los libros se abran en su rutina diaria, cargada a menudo de estresantes actividades extraescolares, teléfonos móviles y consolas de videojuegos.

Ahora bien, ¿Cómo seducirles o convencerles para que cojan un buen libro?

Uno de los mejores hábitos que se pueden cultivar es el de leer antes de ir a dormir. No hace falta que sea una hora entera. Alcanza con quince minutos todos los días. Lo importante es no interrumpirlo nunca. De esta forma es posible en un mes acumular 450 minutos de lectura en total. Esto equivale a 7 horas y media al mes. Suficiente como para completar una novela corta, o un par de relatos, o avanzar en un texto más largo. Además, si conseguimos que la pantalla del móvil o de la tablet no sea lo último que vean antes de dormir, también lograremos que alcanzan un mejor sueño y descanso, tal y como apuntan los expertos.

Además de por la noche, leer cuando se viaja también es una buena forma de aprovechar el tiempo de manera eficiente. Especialmente podremos hacerlo si viajamos en transporte público. Hay que animarles a que lleven un libro de lectura en su mochila o cartera. Por más corto que sea el viaje, siempre se pasará más rápido leyendo. Si se tiene un viaje de 30 minutos a diario tanto a la ida como a la vuelta, teniendo en cuenta solo los días hábiles se podrían alcanzar 20 horas mensuales de lectura.

También es recomendable que, al menos al principio, se lean libros cortos. De hecho, uno de los problemas que a veces uno se encuentra al leer es que esa novela que tanto quería comenzar es demasiado larga y que no puede avanzar o que nos encontramos con algunos ejemplares pesados por su prosa o con poco espacio en el interlineado. Busquemos títulos más cortos y, a priori, más sencillos de leer.

Podemos animarles, por tanto a leer relatos, cuentos y novelas cortas que se puedan terminar en una o dos semanas. O incluso cómics en un principio, al objeto de que vayan familiarizándose con la lectura y, más adelante, puedan cambiar de género sin grandes dificultades.

Y, en cuanto a la temática, hay que buscar ejemplares adaptados a las etapas infantil o juvenil, pero cambiando también de género.

Disfruta de la playa…pero con precaución

Disfrutar de la playa en verano es uno de los mayores placeres. Y, en el caso de la Marina, con todos los kilómetros de costa que tenemos, un privilegio. No obstante, si lo hacemos en familia y con niños será necesario tomar una serie de precauciones, más si los niños son pequeños, ya que los rayos solares y el agua del mar pueden ser perjudiciales en exceso. Tomad nota:

-No exposición directa al sol

Respecto al primer punto, no cabe duda de que el sol tomado adecuadamente fortalece las defensas, es beneficioso para los huesos, mejora el aspecto de la piel y sube el ánimo, entre otros efectos positivos. Pero también provoca quemaduras. Expertos dermatólogos destacan que el sistema natural de protección en los niños no está desarrollado, por lo que recomiendan no exponer a los niños al sol directamente durante el primer año de vida, existiendo además un destacable peligro de quemaduras y de aparición de lunares que pueden derivar en males mayores.

Por tanto, conviene que el niño menor de un año permanezca en zona sin exposición directa al sol y con la piel cubierta; según vaya creciendo, podrá disfrutar de los beneficios de esa exposición directa en breves intervalos de tiempo y divertirse en el agua y en la arena con gorrita y los convenientes protectores solares.

-¿Y qué hay del mar?

Para muchos pequeños, la llegada del verano y el encuentro con el mar es una aventura. Esta primera experiencia puede resultar traumática o, por el contrario, ser apasionante. De hecho, algunos niños no tienen ningún miedo al agua y son capaces desde el primer día de lanzarse en busca de las olas y disfrutar de las posibilidades que ofrece la playa; otros, sin embargo, reaccionan con un poquito de miedo ante esa cantidad tan grande de agua, que se acerca muy deprisa y que pica en los ojos…

De la misma manera que sucedía con el sol, es conveniente que vuestro ‘peque’ se vaya acostumbrando poco a poco a permanecer un ratito en el agua, siempre con vigilancia, a sentarse en la orilla y jugar con la arena, a pasear despacito y chapotear un poco, a la vez que podrá entrar con papá o mamá donde cubre un poquito y así empezar a mover brazos y piernas en función de si capacidad motriz, para convertirse en un gran nadador.

El acercamiento a este nuevo entorno debe realizarse de forma gradual, muy poco a poco para evitar rechazos y con mucha prudencia a la hora de elegir la hora del baño, mejor a primera hora de la mañana o al final de la tarde, y procurando siempre que el niño esté bien hidratado, se exponga al sol durante espacios cortos y con la piel protegida.

-Jugar con la arena

Cuando aún es un bebé, hay que tener mucho cuidado para que no se meta arena en los ojos o en la boca y estar atentos a que sus orejitas no se llenen de arena o barrillo. Sin embargo, la arena puede considerarse como un lugar ideal para jugar con el cubo, la pala y el rastrillo, hacer castillos de arena, agujeros por donde pasa el agua, fortalezas ante las olas y ver cómo el agua tapa las huellas de sus pies. Con todas estas actividades el niño disfrutará y podrá desarrollar su imaginación. Además, la arena le ayudará a fortalecer sus piernas al andar por la orilla, desarrollar su motricidad, su equilibrio y estimular la circulación.

¿Qué hacer con los niños en vacaciones? Planes para el verano (II)

Continuamos ofreciéndoos los mejores planes que disfrutéis con vuestros hijos estas vacaciones de verano y para que se entretengan durante estas semanas en las que disponen de tanto tiempo libre. Más propuestas que os hacemos llegar desde el Blog de Xiquets.net, la guía de las familias de la Marina.

¿Pasamos a las manualidades?

Las manualidades son un clásico con los niños. Hay muchas posibilidades para entretenerlos y, además, nos permitirán estimular su imaginación y destreza. En este pot os proponemos que construyáis un castillo medieval con una caja de cartón o crear una ciudad a base de muñecos y mobiliario urbano de plastilina. ¿Lograréis hacerlo? Ahí os dejamos el reto.

De museos…por tu ciudad

Por muy grande o pequeño que sea tu lugar de residencia, seguro que hay algún museo, exposición o actividad cultural que hacer y compartir con tus hijos. Sorpréndelos programando una tarde de museos, plantándoles algún reto interesante (con una suculenta recompensa que les motive, por supuesto).  Haz que se sientan exploradores y que descubran todo lo que su ciudad puede hacer por ellos culturalmente. Además, muchos museos en verano cuentan con actividades infantiles pensadas especialmente para ellos.

Deporte en familia

Dos equipos, una pelota. ¿A quién no le gusta eso? Fomenta el deporte en familia apostando por actividades que incluyan actividad física.  Haced alguna caminata por la playa o la montaña o programad una ruta en bici. Si estáis cerca de la playa las posibilidades también son muchas. Podéis incluso alquilar un kayak o un patinete y disfrutad en familia.

Gymkanas caseras

Otra actividad con la que sorprenderás y te ganarás a tus pequeños y a los menos pequeños es organizar una gymkana por toda la casa. Puedes preparar varios tipos de pruebas: un circuito físico (con cajas de cartón, que se tengan que meter dentro, que tengan que ir pisando unas losas y otras no, que tengan que alcanzar algo colgado, etc…), responder preguntas o juegos de destreza visual. Los tendrás distraídos toda la tarde y os servirá para conoceros mejor y divertiros en familia.

Ir al cine de verano o montar un cine en casa

Si dispones de una terraza, una sábana y un proyector ¡Ya lo tienes todo para un cine de verano! Dispón cojines por le suelo, un mesa pequeña para la cena, las palomitas, pipas, helados, etc.   Ahora falta lo más difícil poner de acuerdo a toda la familia para elegir la película. O, si prefieres sacarlos de casa y evitarte las molestias de la preparación, muchos municipios costeros de La Marina ofrecen cine de verano (en algunos casos, en la playa) con películas pensadas para todas las edades, especialmente para los peques.