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Quien algo quiere...

Quien algo quiere...

Hace unos días hablaba con un alumno en mis talleres de comunicación para padres. Quería hacerle entender a  su hijo que para aprobar un examen necesitaba dedicar varios días antes  a estudiar. Que con dos horas el día de antes no funcionaba.

-       ¿Me quieres decir que quieres que tu hijo se comprometa con su examen?- pregunté.

-       Sí -me dijo.

-       ¿Qué estrategia estás utilizando ahora?

-       Pues me paso el día recordándole que tiene que estudiar más tiempo para aprobar el examen, que si no, no va a aprobar. 

¿Os suena? Esta situación se da en muchas familias. Vamos antes que nada a responder a una pregunta ¿De este modo le estás enseñando a tu hijo  lo que es el compromiso?

Yo no lo creo.

Porque utilizando una estrategia de «te recuerdo lo que tienes que hacer», además de que no es probable que obtengamos resultados,  como le pasaba a este padre,  estamos apoyando justo una actitud de no compromiso, porque nuestro mensaje es «yo estoy para recordarte lo que tienes que hacer». «Yo sé lo que hay que hacer y tú lo único que tienes que hacer es hacerme caso». Podría estar bien, es obediencia, pero esto no es compromiso.

Puede que comenzar a trabajar el compromiso justo con los estudios no sea lo más sencillo, pero podemos hacerlo en otros ámbitos cotidianos. Preguntad a vuestros hijos qué compromiso quieren adoptar, es importante que sean ellos quienes que lo establezcan.  A la vez comprometeos vosotros con ellos a lo que queráis. Cada uno sabremos cómo y qué compromisos queremos establecer en nuestras relaciones familiares. Que vivan lo que es en ambos sentidos. Luego vemos si estamos o no cumpliendo por ambas partes y decidimos qué hacer si no se cumple: continuar, cambiar el compromiso, plantearlo de otra forma… 

Porque da igual en que ámbito lo aprenda, el compromiso es compromiso. Y una vez sé cómo funciona y los beneficios que me da, será más sencillo que lo aplique a otros ámbitos de mi vida.

No perdéis nada en probarlo, es más, ganáis por el camino una mejora de la comunicación con vuestros hijos, seguro.  Y comenzáis a establecer cimientos fundamentales. Porque estas cosas no se explican, se viven.

La pregunta es  ¿Cómo vas a enseñarle a tu hijo lo que es el compromiso?

Y si queréis que hablemos más en www.ampliandomapas.com