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La importancia de que tus hijos beban mucha agua en verano

13 de Julio de 2015
La importancia de que tus hijos beban mucha agua en verano

Si hace algunos días os comentábamos la importancia de evitar los golpes de calor con llegada del verano y el aumento de las temperaturas, en este post queremos completar aquella información haciendo hincapié en la importancia de beber mucha agua. En los niños es igual o más importante por la actividad diaria que desarrollan, con mucho ejercicio físico durante sus horas de juego.

Recordad que durante los meses de junio a septiembre, especialmente en julio y agosto, sudamos y aumenta la transpiración. No debemos alertarnos, porque sudar no es más que  un mecanismo natural del organismo para protegerse de los aumentos de temperatura ya que por medio de la sudoración logramos disminuir la temperatura corporal.  Sin embargo,

Esta misma sudoración provoca que perdamos agua, minerales y electrolitos a través de la piel, lo que puede llevarnos a un estado de deshidratación en caso de que no repongamos líquidos.

Y, ¡Ojo! Esta deshidratación es especialmente peligrosa en niños, ancianos y personas con patologías crónicas. ¿Qué podemos hacer para prevenirla?

  • Ante todo, es obligatorio tomar agua periódicamente, incluso sin que tengamos la sensación de sed. Como decíamos, esto  es especialmente importante en los niños, sobre todo en los más pequeños, que no saben pedir el agua. Conviene establecer horarios más o menos fijos para el consumo del agua a lo largo de la jornada, siendo mayor durante el día y disminuyendo la ingesta a últimas horas de la tarde para evitar que el deseo de orinar interrumpa un buen sueño.
  • De vez en cuando,  es bueno alternar el agua con bebidas isotónicas o zumos naturales, que en su mayor parte están compuestos de agua y, además, nos aportan vitaminas, minerales y otros complementos que nos ayudarán a recuperarnos más rápidamente en caso de haber sudado mucho. Esta práctica puede resultar especialmente conveniente tras la práctica de ejercicio físico.
  • Hablando de este último, los expertos recomiendan moderar la cantidad de esfuerzos físicos que hacemos en verano o, al menos, procurar que en este caso los niños, no jueguen al aire libre durante las horas de mayor calor o en las que la radiación solar sea más peligrosa.
  • Mantén a tus pequeños en lugares sombreados y frescos.