Buscador
CALENDARIO
NEWSLETTER
Las noticias en tu e-mail
- Artículos y Novedades
- Promociones y Ofertas
- Puedes darte de baja cuando quieras
E-mail:  

De abejas reina y pinzones cebra

De abejas reina y pinzones cebra

De los animales sabemos que podemos aprender mucho. Pero no sabemos hasta cuánto. Este artículo rescata cuatro casos documentados sobre las formas que tienen de educar diversos animales. Algunas prácticas son comunes y se ha demostrado que reportan beneficios en muchos aspectos. Otras veces nos parecen actitudes intuitivas: la sorpresa viene cuando nos vemos reflejados en otras parejas.

Esta es la primera parte de dos.

 

 

Los hermanos son buenos sustitutos. Hay veces en que los padres tienen que ausentarse un rato, y no pueden estar en casa. Ahí es cuando los hermanos mayores contribuyen en el cuidado de los más pequeños. Ocurre con ciertos roedores de China que bajo el control de hermanos mayores aprenden a controlar la ansiedad y la agresividad, y luego se involucran más en su etapa como padres. Además el beneficio es mutuo: los hermanos mayores serán más sociables siendo padres.

Los hermanos pequeños lo tienen mejor. Sabemos que las abejas reina designan a sus segundas hijas como futuras reinas. Esta ingeniosa decisión permite involucrar a la primogénita en las labores de cuidado infantil, con su ayuda, mientras que las futuras reinas se ven beneficiadas con 1,4 veces más de polen y nectar (jalea real) que sus hermanas mayores. Hay investigadores que van más lejos, y relacionan que la privación alimenticia hacia las primeras hijas las empuja al rol de «abeja trabajadora», pero esto no nos parece aplicable a la educación de los niños.

La clave para educar a un hijo en familia es la compatibilidad. Las parejas de padre y madre de diamante mandarín (o pinzón cebra, un ave) que tienen entre sí personalidades similares crían a sus hijos mejor. ¿Mejor que quiénes? Pues que aquellas parejas que mantienen posturas más o menos contrapuestas. Quizás porque todo vaya en una línea de cooperación en la educación del niño.

Las madres solteras crían hijos con más atractivo sexual.  Siguiendo con el pinzón cebra, resulta que los hijos (ocurre con el sexo masculino) criados por madres solteras crecen siendo más atrayentes en el terreno sexual que los educados en un nido con padre y madre.

 

El artículo original se publicó en The Atlantic, por Lindsay Abrams (Link al original, en inglés).

La foto de cabecera es de dos pinzones cebra, propiedad de Martin Dean (Flickr).

La foto entre párrafos es de Graham White (Flickr).