Semana Santa: ¿Qué hacer? Planes con los niños (I)

La Semana Santa está a la vuelta de la esquina y con ella, días de vacaciones para los mayores y, sobretodo, para los niños. Además, con el adelanto de la hora, disponemos de más horas de luz, por lo que las posibilidades para hacer actividades al aire libre también son mayores. Desde Xiquets.net, la guía para las familias de la Marina Alta, os ofrecemos una serie de ideas para que disfrutéis con vuestros hijos durante las vacaciones de Pascua.

Un paseo en bicicleta y….¡a pedalear!

Las bicicletas son para el verano… y la primavera. Coged un día de estos la bici o alquilarla y a pedalear, ¡pero siempre con casco! Podéis recorrer la costa de Les Rotes o la Vía Verde en Dénia, disfrutar los paseos marítimos que hay en Benidorm, en Jávea, en La Vila o adentraros en la naturaleza a través de algunas pistas forestales de las muchas que hay en el interior de la Marina. Echad un vistazo a la web de la Guía del Turista, donde encontraréis rutas de este tipo así como las principales poblaciones que ofrecen posibilidades de turismo activo, ya sea a pie o caminando.

¿Por qué no ir a una procesión?

La Semana Santa es una fiesta religiosa, pero también una tradición cultural destacable en nuestro país…y en nuestra comarca. Hay poblaciones como Ondara, Benissa o Pego donde lo pasos y hermandades cuenta con una gran tradición, destacando la solemnidad y vistosidad de las procesiones. El arte sale de las iglesias católicas: las esculturas de los pasos, la música que las acompaña, las velas, los costaleros, los nazarenos… Acércate a conocerlas con tus hijos.

Itinerario cultural: de museos

Otra opción interesante es organizar un itinerario cultural. La Semana Santa puede ser también una buena ocasión para visitar algunos museos que tenemos muy cerca pero que, por cuestiones de tiempo o simplemente por dejadez, no solemos visitar. La gran mayoría de ellos están relacionados con nuestra historia, nuestro entorno, nuestra tradición…y de todo ello podemos y debemos hacer partícipes a nuestros hijos.

Podemos hacerlo de una forma divertida, seleccionando previamente qué les puede resultar más interesante de qué lugar en concreto. Museos hay muchos, simplemente hay que seleccionar. En la web de la Guía del Turista tenéis también amplia información sobre la ubicación, temática y horarios de los principales museos de La Marina.

Actividades en la playa

Durante estos días de descanso y relax, siempre que el tiempo lo permita, podemos escaparnos a la playa para hacer un buen número de actividades, desde jugar un partido de fútbol o vóley playa con nuestros hijos hasta dar un paseo por la orilla, sin olvidar la posibilidad de volar una cometa (como manda la tradición pascuera), buscar conchas, hacer castillos de arena en la orilla o simplemente relajarse sobre una toalla con ellos contando historias o leyendo algún libro.

Llegan las alergias. ¿Cómo proteger a tus hijos?

Ya estamos en primavera. Y con ella, se disparan las alergias y el asma, que con frecuencia se inician durante la niñez y continúan durante toda la vida. A pesar de que ninguna se puede curar, con la atención adecuada generalmente se pueden mantener bajo control. Las alergias las ocasiona la reacción del cuerpo a las sustancias denominadas “alérgenos”, los cuales ocasionan que el sistema inmunitario reaccione ante sustancias inofensivas como si estuvieran atacando el cuerpo.

Algunas alergias son fáciles de identificar por el patrón de síntomas que viene después de la exposición a alguna sustancia en particular. Pero otras son sutiles y se pueden hacer pasar por otras afecciones. Los síntomas repetidos o parecidos a los de un resfriado crónico que duran más de una semana o dos, o que se desencadenan casi siempre durante las misma época del año.  Estos pueden incluir congestión nasal, estornudos, carraspeo de garganta, frotarse la nariz, ojos llorosos, etc.

En casa y en la escuela

En la estación en la que nos encontramos, la primavera, muchos alérgenos ocasionan problemas a los niños, especialmente ácaros del polvo (compuesto por  partículas finamente molidas de otros alérgenos como el polen, moho y escamas de piel o caspa de animales), los hongos o aquellos alérgenos que habitan en los animales peludos, tales como gatos, perros, conejillos de indias, conejos y otras mascotas

También pueden producir alergia el vestuario y juguetes confeccionados, decorados o rellenos con pelo de animal o artículos domésticos y/o escolares que contengan látex: guantes de goma/hule, juguetes, globos, etc.  No hay que olvidar ciertos productos de limpieza, compuestos por enzimas bacterianas y ciertos alimentos, para los cuales conviene consultar con nuestro alergólogo o endocrino.

Cómo tratar los síntomas de las alergias

En primavera la cantidad de polen se dispara. Resultará útil para contrarrestarlo el aire acondicionado (siempre sin abusar), tanto en casa como en el coche. En cuanto al moho, cuyos indicadores también se disparan, conviene que los niños alérgicos eviten jugar con hojas muertas y no frecuenten áreas de vegetación en descomposición.

Los ácaros del polvo se congregan en los lugares en donde hay abundante comida para ellos (por ejemplo, escamas de piel humana). Eso significa que se encuentran con mayor frecuencia en los muebles tapizados, ropa de cama y alfombras. Por consiguiente os recomendamos revestir los muebles acolchados (colchones, somieres​ de resortes y almohadas) con cierres  y cremalleras a prueba de alérgenos.

Del mismo modo, convendrá lavar la ropa de cama cada semana así como reemplazar las almohadas cada 2 o 3 años.

Llenemos de dibujos el desierto: una aventura solidaria con el equipo Tronquet 71 Portal de la Marina

Desde el grupo Melic y la Guía Xiquets.net queremos brindar todo nuestro apoyo y reconocimiento al equipo Tronquet 71 Portal de La Marina, que en breve se desplazará al Magreb para participar un año más, y será la cuarta, en la exigente Maroc Challengue, dentro de la categoría TT2.

Gaspar  y Vicente, Vicente y Gaspar forman el equipo Tronquet 71 Portal de La Marina. Gaspar, el copiloto, es el encargado de guiar al coche con las Tablet y los mapas, mientras que Vicente debe hacer el resto al volante del 4×4. Un reto a nivel personal, tras un año de entrenamiento y preparación. Toda una aventura… repleta de solidaridad. La que llevan en su equipaje. Y es que ambos, junto a un buen número de personas que les apoya y asesora, forman parte de un proyecto que es mucho más que deporte y competición por el continente africano.

Nos explicamos: la participación en esta prueba no acaba con la conducción de un Jeep de competición al estilo del ‘Dakar’. “Se trata de volver a llenar de dibujos el desierto”, explican. Precisamente de esto último trata la vertiente solidaria que tienen en mente desarrollar: repartir alegría y esperanza a los niños de las poblaciones marroquíes por las que transcurre la prueba.  Para ello, el equipo Tronquet 71 llevará juguetes y otros materiales educativos que hará llegar por las tardes a los pequeños marroquíes, tras la disputa de la parte competitiva durante la jornada matinal, al mismo tiempo que proceder a la entrega de medicamentos para los enfermos de las pequeñas poblaciones.

Y hablando de niños y de enfermos: entre las muchas historias de vida que se han encontrado, una por encima de todas: la del pequeño Amin, que lucha para superar una parálisis cerebral (sufrió una hipoxia perinatal en el parto). Él es el protagonista del principal reto que se han marcado Gaspar y Vicente para esta nueva edición, pues el equipo Tronquet 71, con la ayuda de la Fundación Fuvane, se ha propuesto echarle una mano, o las dos, en su lucha diaria por mejorar su calidad de vida. Para ello le van a  proporcionar material que le ayude a trabajar la motricidad y le permita mejorar su calidad de vida; esencialmente una silla de ruedas especial, bipedestador.

Este año, tras la tercera posición cosechada en el 2018,  piensan en la victoria, por supuesto. Pero también, y sobre todo, en seguir repartiendo alegría y solidaridad entre los más necesitados con un coche cargado de medicamentos, material escolar y, sobre todo, mucha ilusión. Lo dicho: Nuestro reconocimiento y toda la suerte del mundo para esta pareja de campeones, que continúan haciendo kilómetros de esperanza. Y  como dicen ellos: “Happy Together”.

Mi hijo es deportista: cómo ayudarle

Seguro que muchos de vosotros tenéis hijos que practican algún tipo de deporte, lo cual no sólo es sano y saludable, sino también aconsejable. Sin embargo, hay que dejar claras una serie de premisas si queremos que la actividad deportiva sea algo complementario y beneficioso para el niño, lejos de convertirse en una exigencia, una obsesión e, incluso, en un drama. Y es que el deporte debe ser algo gratificante para el niño, y no una carga pesada.

En este sentido hay que subrayar que el apoyo familiar es clave para el deportista, aunque sin confundir implicación con presión, sobre todo cuando hablamos del sector infantil. ¿Qué podéis hacer como padres? Aquí tenéis algunos consejos que os vendrán bien:

-Planificar bien el tiempo

El estudio no se puede dejar de lado por ningún deporte. Recordad cuáles son las prioridades. Hay tiempo para todo y, si algún día no lo encontramos, se ha de elegir en consecuencia. Los niños suelen priorizar en las actividades que les resultan divertidas y el padre no debe dejarse llevar por las ganas de que su hijo entrene más y sea el mejor.

-La importancia de inculcarles el hábito

Es más importante “crear” atletas, que no futbolistas. Es decir, es más importante inculcar el hábito de hacer deporte que no el que solo se dedique a un deporte en concreto a modo obsesión. Para ello es básico que la prioridad sea la diversión. De hecho, muchos niños acaban abandonando el deporte por falta de diversión, provocada por la presión que ejercen los progenitores ante el deporte.

Los niños ya de por si son competitivos, si además los adultos  potenciamos este comportamiento no les estamos favoreciendo en absoluto.

-Demasiadas instrucciones bloquean

Hay niños que aún no han aprendido las tablas de multiplicar en el colegio pero ya reciben una infinidad de instrucciones técnicas en el deporte. Con esto los entrenadores y padres solo consiguen bloquearle; el niño no comprende tantas instrucciones seguidas.

-No criticar sus errores

Los niños se frustran con bastante facilidad, y más si son los padres los que los están corrigiendo. En el ámbito deportivo acaban fracasado cuando reciben constantes críticas, pierden la confianza en si mismos. Es esencial que  el niño sienta el apoyo de sus padres en todo momento, tanto si las cosas van bien como si no.

-Hay más temas de conversación:

La actividad deportiva no puede ser el único tema de conversación, ya que nuestros hijos se sentirán presionados y obligados a tener que hacerlo bien porque saben que los padres le dan mucha importancia a ese factor. Y si para el niño el deporte empieza a convertirse en algo negativo no le está favoreciendo absolutamente en nada. La práctica deportiva ha de sumar

-Ser un ejemplo para los pequeños

Si los padres desprestigian a los entrenadores, árbitros… los niños adquieren este mal hábito de no respetar y de echar las culpas a los demás de las derrotas. Esta es una consigna básica que, demasiado a menudo, muchos padres descuidan e ignoran. ¡No lo hagáis vosotros, por favor!

El sueño: un hábito necesario

Esta semana se ha celebrado el Día Mundial del Sueño. Para los niños, y también para los mayores, el sueño es un capítulo esencial en la vida a fin de poder descansar cuerpo y mente, así como permitir al cerebro reordenar toda la información que hayamos ido procesando a lo largo del día.

¿Cuándo deben dormir los niños?

En el caso de los más pequeños, todavía se hace más importante el dormir. De hecho, un recién nacido duerme un total de 16 horas diarias, en 6 – 8 episodios de sueño de 4 horas cada uno, con periodos intercalados de vigilia. Así, el recién nacido no respeta la noche, despertándose una o varias veces a lo largo de la misma.

Entre los 2 y los 4 años duermen por la noche unas 10 horas, más las dos siestas habituales. A partir de los tres años de edad va disminuyendo la “necesidad” de dormir durante el día, hasta prácticamente desaparecer antes de los seis años. De los 5 a los 10 años de edad, el sueño alcanza un grado de madurez suficiente como para permitir la comparación con el adulto.

Pasados los 7 años, no es habitual que el niño necesite dormir la siesta. Si ocurre, lo más probable es que por la noche duerma menos de lo que necesita o que padezca de algún problema durante el descanso nocturno. Y a partir de la adolescencia, el número de horas de sueño disminuirá hasta un promedio de 7 a 8 horas, que podría ser insuficiente ya que se produce un incremento de la somnolencia diurna, que ha llevado a pensar que las necesidades totales de sueño no disminuyan sino que aumenten durante la adolescencia.

¿Cuándo debemos sospechar un problema de sueño en un niño?

Las necesidades de sueño varían considerablemente. No hay un patrón de sueño homogéneo aunque si le cuesta regularmente conciliar el sueño o mantenerlo a lo largo de la noche o si se encuentra cansado y soñoliento durante el día, se debe sospechar la existencia de un problema de sueño o de los hábitos que conducen a éste.

Entre las causas más habituales están los malos hábitos (los niños necesitan de la rutina para desarrollarse, ya que ésta les ofrece seguridad), el estrés (Debido a horarios irregulares, sobre activación, problemas familiares, miedos infantiles o ansiedad de separación…), la realización de siestas largas por la tarde, la falta de seguridad (pueden llegar a tener miedo de la oscuridad o de criaturas imaginarias situadas en las esquinas oscuras del dormitorio), etc.

La autoestima de los niños: Cómo mejorarla

Mejorar la autoestima de los niños, ayudarles a adquirir más seguridad emocional es uno de los aspectos más importantes pero a la vez complicados para los padres y educadores. Un niño, sobre todo a temprana,  siente miedo e inseguridad en muchas situaciones, ya que sus sensaciones y emociones son muy intensas. Por este motivo, a menudo nuestros pequeños, ante cualquier situación cotidiana (para nosotros, pero extraña para ellos), los niños vuelven buscando a sus padres cuando está asustado, cansado o necesitado.

De hecho, y especialmente cuando son pequeños, les cuesta mucho estar en un lugar nuevo sin tener una base de seguridad (sus padres). Sin su base de seguridad, los niños se vuelven serios y discretos, son poco activos y muestran poco interés por explorar. Al sentirse inseguro, el niño intenta evocar a sus padres a través de la memoria y la imaginación. Los niños pequeños aún no son conscientes de que sus padres volverán.

Desde el blog de Xiquets.net, la revista de las familias de La Marina, os ofrecemos una serie de consejos que podéis seguir para contribuir a su formación y educación desde el punto de vista emocional. Algunos de ellos son:

-La observación: Entender la importancia que tiene poder aprender a observar a nuestro hijo, conocerlo y entender su personalidad y sus conductas. Nada aporta más seguridad que poder ser capaz de pensar por uno mismo y resolver situaciones. Es deseable que un niño sea obediente, por múltiples razones: por su propia seguridad, porque debe respetar normas y convenciones, porque necesita auto limitarse para poder vivir en sociedad, etc.

-Interacción y escucha activa: La visión de los padres y madres influyen directamente en la autoestima de los niños. De ahí, la importancia de creer en tu hijo y demostrarle que es un ser valioso y amado por su familia. Mirarlo y escucharlo con atención cuando habla de lo que desea, de lo que le pasó en el día, de sus intereses y actividades.

-Reconocer sus emociones. Este punto está directamente relacionado con los dos anteriores. Ayudarlo a poder reconocer y expresar sus emociones de tristeza, enojo, miedo y alegría.

-Criticar la conducta, no al niño. Ante la crítica o el error,  marcar la conducta del niño, y no al niño. Cuando disciplines a tu hijo, tiene que quedar claro que lo que te enfada es su mal comportamiento, y no su persona. Nunca le pegues, ni le insultes ni le grites con agresividad.

-La importancia de los refuerzos positivos: Marcar errores no es nuestra única función como madres en la puesta de límites. Hay que aprender a felicitar y reforzar, no sólo castigar y aplicar penitencias.

-Enseñarles a manejar la frustración. Enseñarle a los niños desarrollar su tolerancia a la frustración, y explicarles que cometer errores es algo normal en los seres humanos.

-Establecer metas y objetivos alcanzables. El perfeccionismo y la exigencia de los padres también son internalizados por los niños, quienes se angustian cuando la expectativa puesta en ellos es más de lo que pueden dar.

-Y, por último, enseñarles a tomar decisiones. Esto fomentará su independencia, porque aprenderá que elegir algo implica renunciar a otra cosa y a correr algún riesgo, y sabrá cómo afrontarlo.

¿Niños sobreprotegidos?

Coincidimos todos en que nuestro hijo necesita sentirse querido y cuidado. Sin embargo, si se le protege en exceso, se le puede perjudicar más que beneficiar. De hecho, hay padres que desconocen lo que se le puede exigir al niño y fomentan conductas más infantiles de lo que le corresponde por su edad.

En otras ocasiones, no dejan que el niño haga determinadas cosas porque a ellos, evidentemente, les sale mejor y lo hacen en menos tiempo. Otros piensan que es mejor hacerles la vida más fácil y procuran anticiparse a cualquier necesidad y demanda de su hijo antes de que él mismo lo pida. Los hay que prefieren evitar enfrentamientos porque no les resulta fácil mantenerse con firmeza en situaciones estresantes o incluso simplemente porque el niño tiene una cara encantadora que camela.

Y si le sobreprotegemos demasiado…

Si en lugar de apoyar al niño, sugerirle y guiarle para que aprenda por sí mismo, le imponemos, vigilamos y le damos todo solucionado, lejos de ayudarle a crecer, el niño tendrá un escaso desarrollo de sus habilidades y adoptará una postura de pasividad y comodidad, ya que interiorizará que sus padres, de los que tendrá una gran dependencia, siempre están dispuestos a ayudarlo. Su autoestima será baja y tendrá poca seguridad en sí mismo, creyéndose incapaz de resolver sus dificultades. Le costará mucho tolerar frustraciones, posponer las gratificaciones y no sabrá valorar lo que tiene.

Otra consecuencia de esta sobreprotección que es nuestro  hijo rehuirá los problemas en vez de tratar de enfrentarse a ellos y no sabrá cargar con las consecuencias de sus propios actos… En resumen, será una persona inmadura y débil que podrá dejarse llevar con más facilidad por las malas amistades o por el ambiente que le rodea.

Si supiéramos lo importante que es para el desarrollo de su personalidad que los niños logren hacer las cosas sin ayuda, les dejaríamos actuar solos en más ocasiones. Cuando el niño nos pida ayuda, lo esencial es darle las sugerencias con las que solucionar el problema él mismo, con sus propios recursos.

Es normal que el niño cometa errores, pero no nos anticipemos para evitar el tropiezo. Lo positivo es hacerle ver que cada vez le van saliendo mejor las cosas.  Si se quiere realmente ayudar al niño, hay que preguntarle a él si nos necesita y, en el caso de que reclame nuestra ayuda, conviene averiguar qué es lo que realmente precisa. Hay que tomarse el tiempo necesario para permitir que el niño se desenvuelva solo.

La conclusión es que no se puede mantener al niño permanentemente en un invernadero, convirtiéndolo en el centro de todas las atenciones y ocultándole de todos los peligros. Los padres tienen que dejarle evolucionar para no entorpecer su desarrollo.

Los niños y las redes sociales: Qué utilizan, cuánto tiempo y a qué edad

El uso de las redes sociales en los niños y adolescentes se ha incrementado exponencialmente en los últimos años gracias al desarrollo de nuevas plataformas sociales y a las nuevas funcionalidades de las redes ya existentes. En la actualidad, los menores destinan, diariamente, más de 3 horas de su vida a realizar cualquier acción en sus perfiles sociales. Además, la frecuencia de conexión de una cuarta parte de ellos, es de más de 10 veces al día (muy superior en redes sociales como WhatsApp).

La edad media de inicio al mundo de Internet se establece en 7 años. Los niños empiezan a necesitar sentirse parte de un grupo social cuando son un poco más mayorcitos. Por ello, pasan más tiempo conectados en redes sociales tratando de interactuar con sus amigos o seguidores que, comiendo, durmiendo o estudiando, por ejemplo. Tienen la necesidad de hacer amigos, y para ello chatean, envían fotos, mensajes y vídeos, descuidando en muchas ocasiones su intimidad.

La configuración de los perfiles

Las estadísticas dicen cerca del 25% configura su perfil en modo público, es decir, sin ningún tipo de restricción. Y tres de cada diez hace visible el nombre de su escuela. Además, cuánto más mayores son, más datos aportan todavía. Así es como el 90% de los más jóvenes comparte su número de teléfono y un 10% su el nombre de su ciudad.

¿Qué redes sociales son las más populares?

En cuanto a las redes sociales más utilizadas, por niños y adolescentes, destacan las conocidas Instagram, WhatsApp y YouTube. También está teniendo cada vez más aceptación Snapchat (aplicación móvil de mensajería instantánea en la que las fotos y videos pueden ser visualizados durante 10 segundos para, a continuación desaparecer.)

Sin duda son los Smartphone los dispositivos por excelencia para el uso de redes sociales en los niños y adolescentes. La portabilidad de tales dispositivos ha favorecido al aumento de la frecuencia de navegación en redes sociales entre los más pequeños, también por sus necesidades de aceptación social.

Evidentemente, prohibir por completo el uso de las redes sociales no es la mejor solución en este mundo globalizado donde internet y los móviles manda, aunque restringirlo o, cuanto menos, establecer unos límites o controles será conveniente cuando hablamos de menores.

La elección de la cuna: Una tarea importante

La elección de la cuna es una de las primeras y más importantes decisiones que deben afrontar los padres, especialmente si hablamos de padres primerizos.

¿Cómo debe ser la cuna? A la hora de elegir la cuna, hemos de tener en cuenta una serie de parámetros que combinen seguridad y comodidad, las dos variables que deben garantizar el bienestar del bebé. En cuanto a los materiales, aunque puede ser de metal, la madera es el material más utilizado por ser el más higiénico. Para evitar los golpes, la madera se reviste con una línea textil de chichoneras forradas de espuma, una especie de almohadas que se ponen alrededor de los cabezales y laterales para proteger la cabecita y amortiguar los golpes. No obstante hay que tener en cuenta que la cuna es para dormir y no para jugar.

Otra característica a considerar es la movilidad/estabilidad. Las cunas pueden tener incluso cuatro ruedas, siempre y cuando dos de ellas tengan freno. También se puede optar por la solución mixta, dos ruedas y dos patas. No obstante, si se prefiere asegurar la ausencia de movilidad del mueble, en las tiendas encontraréis también cunas sin ruedas, es decir con cuatro patas.

En todo caso,  una buena cuna debe ser amplia para permitir una buena movilidad de piernas y brazos., con una plataforma (para apoyar el colchón) que debe ser firme y disponer de tener varias posiciones, de forma que cuando el niño vaya creciendo podamos ponerla más baja.

Las paredes laterales de la cuna estarán formadas por barrotes con una altura de unos 70 u 80 cm y tendrán una separación que impida que el niño pueda sacar la cabeza entre ellos, pero debe permitir una amplia visión al niño. Las paredes del cabecero y los pies pueden estar formadas por barrotes o paneles enteros. En cuanto al colchón, tanto de la cuna como de la cama, debe ser firme (evitar los blandos) y nunca usarse como almohada.

¿Cuándo trasladar la cuna a la propia habitación del niño?

Otro asunto no menos importante es el traslado de la cuna de la habitación de los padres a la habitación del niño. Ello depende de vosotros, no de vuestro hijo. Obviamente es más cómodo tenerlo al lado para darle el biberón o el chupete, pero lo mejor es que cuanto antes disfruten de su propio espacio. Es un error tener a los niños mucho tiempo con sus padres y, sobre todo, meterlo en la cama con ellos cuando llora porque tiene el riesgo de que se acostumbre a ello y no quiera estar solo.

Conviene no confundir la soledad del niño durante el día con que tenga que dormir en su propia habitación. Por eso los pediatras recomiendan tener una radio encendida en su habitación mientras no duerme, para que no se sienta solo.

Navegar seguros en la Red

Recientemente se ha celebrado en toda Europa el denominado Día de la Internet Segura, un evento promovido por la red INSAFE/INHOPE con el apoyo de la Comisión Europea, que se celebra cada mes de febrero con el objetivo de promover un uso seguro y positivo de las tecnologías digitales, especialmente entre niños y jóvenes.

La razón queda justificada si nos atenemos a las cifras, cuando hablamos de menores: El 64% de niños entre 2 y 8 años posee un dispositivo propio con el que puede conectarse a la red, con predominio de la tablet (38%) frente al smartphone (26%), y un 52% lo utiliza a diario, como se extrae de una encuesta realizada por Lingokids.

En cuanto al tiempo que dedican en cada sesión, el 54% de los niños emplea entre 30 y 60 minutos al día, y un 32% afirma destinar más de una o dos horas. En el cómputo semanal, un 43% de estos menores pasa más de 6 horas con dispositivos móviles, y un 32% entre 4 y 6 horas semanales.    Por tipo de contenidos, un 29% de los niños accede a Internet para ver vídeos de YouTube, seguido de los que se conectan para ver películas y dibujos animados (23%).

Estos datos evidencian la necesidad de proteger la seguridad y privacidad en internet de niños y adolescentes, a los que los expertos desaconsejan airear públicamente todos sus datos personales por los riesgos que les puede acarrear. Asimismo, tanto para ellos como para sus padres, se recomienda seguir una serie de pequeños “trucos” para disfrutar de las redes sociales de forma segura. Entre otros, usar siempre la identidad real en la plataforma y denunciar a los que no lo hagan, escoger bien a los amigos, crear contraseñas difíciles, alertar de los contenidos abusivos o iniciar y cerrar las sesiones de forma segura.

Pero el principal de todos ellos es no subir imágenes ni compartir fotos, especialmente con imágenes que pueden resultar comprometidas o subidas de tono, ya que la red es un refugio para muchos pederastas, que aprovechan cualquier motivo o excusa para intentar contactar con los menores y aprovecharse de ellos.

También es aconsejable que conozcan qué está permitido en la red y qué puede constituir delito, así como conocer los sistemas de protección digital y saber cómo salvaguardar su identidad digital pese a las continuas demandas de información y datos de contacto que recibimos cuando navegamos.